Santo Domingo.- En el Gran Santo Domingo se ha comenzado a percibir una dinámica distinta en la circulación vehicular, con un tránsito más fluido de lo habitual en algunos de los principales corredores de la capital. En el entorno del puente Duarte, uno de los puntos más críticos de la movilidad urbana, el cruce se realiza en menor tiempo de lo habitual en horas de mayor congestión, donde normalmente se forman extensas filas de vehículos.
Este comportamiento coincide con varios factores que se han ido combinando recientemente, entre ellos el incremento en el costo de los combustibles a nivel internacional, ajustes en el uso del transporte público por parte de la población y una reducción temporal de la demanda en ciertos horarios. En las calles, algunos conductores explican que han optado por reducir el uso de vehículos privados debido al aumento del gasto en combustible, sustituyendo trayectos por transporte público o compartido para disminuir costos.
Este ajuste comienza a reflejarse en una leve disminución de la presión vehicular en determinados corredores de la ciudad. A este comportamiento se suma un elemento coyuntural: la reducción temporal del flujo estudiantil debido al período de vacaciones en varios centros educativos, lo que disminuye una parte importante de la movilidad habitual.
La combinación de estos factores contribuye a una percepción de tránsito más fluido en ciertos momentos, aunque sin que esto represente un cambio estructural en la congestión de la capital. Pese a estas variaciones puntuales, el Gran Santo Domingo continúa enfrentando una alta congestión vehicular en las horas pico.
La ciudad mantiene una fuerte dependencia del vehículo privado y un sistema de transporte público que opera bajo presión constante.


