PARÍS.- El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó su participación el miércoles próximo en una cena organizada por su homólogo francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles. Esta reunión tiene como objetivo conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, según informaron este sábado fuentes del Elíseo.
Una de las grandes incertidumbres que planeaba sobre el éxito de esta reunión era precisamente la presencia de Trump hasta el final del evento. En la última edición, celebrada en Kananaskis (Canadá), el mandatario estadounidense abandonó un día antes de la clausura debido a un aumento de tensión en Oriente Medio.
En este caso, la aceptación de la invitación extendida por Macron para acudir a esta cena de alto nivel en el suntuoso escenario de Versalles apunta a la permanencia del presidente estadounidense hasta el final de la cumbre. Versalles es un lugar simbólico muy ligado a la amistad franco-estadounidense, recordaron este sábado desde el Elíseo.
En 1783, en ese mismo palacio fue firmado el tratado que consagró la independencia de EE.UU. después de que el rey Luis XVI ayudara a las Trece Colonias en su guerra contra los británicos, proporcionando apoyo financiero, armamentístico y militar desde París.
La guerra terminó oficialmente con el Tratado de París, mediante el cual Gran Bretaña reconoció la independencia de los Estados Unidos. En la reunión de Évian, las grandes crisis geopolíticas marcarán en buena parte la agenda, y muy particularmente la de Ucrania -de hecho, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acudirá como invitado al encuentro- y sobre todo la de Irán.
En un momento en el que la firma de un acuerdo entre Teherán y Washington podría ser inminente, Francia quiere que este G7 sea una cumbre de «gestión de crisis» con «resultados concretos», según avanzaron fuentes gubernamentales en la antesala de su inicio.


