El Cairo.- Al menos 3,783 personas han fallecido y 11,699 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva militar israelí en el Líbano el pasado 2 de marzo. A pesar de los esfuerzos por desescalar la violencia y establecer un alto al fuego frágil que ha sido sistemáticamente violado, las autoridades sanitarias libanesas informaron este domingo sobre estas cifras.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública declaró en un comunicado breve que «el balance total acumulado de la agresión desde el 2 de marzo hasta el 13 de junio es de 3,783 mártires y 11,699 heridos».
En esta jornada, al menos tres personas murieron y otras seis resultaron heridas en un bombardeo israelí contra una zona de los suburbios situados al sur de Beirut, conocida como el Dahye. Este ataque ocurrió mientras se llevaban a cabo negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo de paz cuya firma fue anunciada como inminente.
El Ejército israelí informó este domingo que había atacado objetivos del grupo chií Hizbulá en el Dahye, según un comunicado difundido por la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Este bombardeo contra el Dahye, un suburbio en las afueras de la capital libanesa considerado bastión de Hizbulá, se produjo después de que el Ejército israelí informara en esta jornada sobre tres proyectiles lanzados desde el Líbano que cayeron en comunidades israelíes cercanas a la frontera. Como resultado, más de diez poblaciones en el sur del Líbano fueron evacuadas.
Los ataques israelíes en el sur del país mediterráneo se concentraron en la localidad de Doueir, causando daños importantes al edificio del Ayuntamiento y al cercano centro de la Defensa Civil libanesa, donde algunos de sus miembros resultaron heridos leves. Según informó la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa, las afueras de la ciudad de Shukin también fueron objeto de un ataque aéreo israelí, así como las ciudades meridionales de Mefdon y Al Qusaybah, además de Ansar, Nabatieh al Fouqa y en Kawthariyat al Sayad.
Este fuego cruzado se produce paralelamente a la llegada de una delegación de Catar a la capital iraní, Teherán, para impulsar el acuerdo de paz entre Irán y EE.UU., cuya firma parece inminente. Catar es junto con Pakistán uno de los mediadores entre Irán y Estados Unidos para lograr un acuerdo de paz que todo indica se firmará pronto aunque se desconoce la fecha exacta y si incluirá el cese de los ataques de Israel contra el Líbano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que hoy domingo se firmaría el acuerdo con Irán para poner fin a la guerra, lo que permitirá reabrir de inmediato el estrecho de Ormuz.




