La Habana.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este jueves que las recientes reformas económicas aprobadas en la isla sean una respuesta a las presiones ejercidas por Estados Unidos. En su discurso durante la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), Díaz-Canel enfatizó que estas medidas son un ejercicio soberano y maduro de Cuba.
“No estamos haciéndolo por las presiones de los yankis, sino porque hemos llegado a un momento de madurez, de reflexión”, subrayó Díaz-Canel. El paquete de reformas fue aprobado tras la luz verde dada por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) el día anterior.
El mandatario cubano enfatizó que “Cuba decide sin más permiso que el de su pueblo” y “diseña y propone soberanamente los cambios que necesita”. Asimismo, reiteró la disposición del Gobierno a dialogar con Estados Unidos sobre cualquier tema posible “sin odio, pero sin miedo”, destacando que esta actitud está históricamente probada.
Díaz-Canel añadió que Cuba está lista para una relación civilizada y respetuosa que beneficie a ambos pueblos. “Si de verdad quieren ayudar al pueblo cubano, déjenlo vivir”, expresó en referencia a las sanciones impuestas por EE.UU.
El bloqueo energético y las últimas sanciones contra la isla han sido calificados como un “castigo bárbaro, inmerecido e insoportable” que se ha agravado con la persecución financiera diaria de EE.UU. hacia Cuba.
En esta misma jornada, el vicepresidente estadounidense JD Vance declaró que si las autoridades cubanas toman “decisiones inteligentes”, entonces Washington podría tener “una relación mucho mejor” con la isla.
Díaz-Canel afirmó que Cuba está viviendo sus horas más difíciles de este siglo y tiene la histórica responsabilidad de salvarla. En el actual escenario, es tiempo de cambiar todo lo que haya que cambiar para salir adelante.
Sobre las reformas económicas, Díaz-Canel aseguró que “había que hacerlo de todas maneras”, aunque reconoció que no es fácil debido a las condiciones complejas en las que se implementarán. Entre los cambios propuestos figuran la entrada de nuevos actores al sector turístico, el fomento de la inversión extranjera directa y modificaciones para dinamizar la agricultura, el comercio exterior y descentralizar la toma de decisiones.
Desde enero pasado, la Administración de Donald Trump impuso un bloqueo petrolero a Cuba y ha amenazado con “tomar el control” de la isla para forzar cambios económicos y políticos. La respuesta cubana ha sido enfática: defender su soberanía y denunciar que Washington prepara una acción militar en contra.



