Dajabón.- Desde el barro del río Masacre hasta las torres de vigilancia militar, recorremos los frentes de la obra civil para narrar cómo se transforma la frontera dominicana entre tecnología y soberanía.
Creado: 24.06.2026 | 07:26
Actualizado: 24.06.2026 | 08:23
Inicio mi recorrido en el mercado binacional, testigo de cómo esta imponente estructura metálica ha reconfigurado la dinámica humana. Los comerciantes locales admiten, entre el bullicio, que el nuevo ordenamiento ha reducido los delitos, devolviendo el respiro a sus golpeados negocios.
En años anteriores, nadie tenía que pasar por el embudo de la aduana, migración o los controles militares. Cruzaban por cualquier recodo del río, a cualquier hora, trayendo o llevando mercancías a su antojo y sin rendirle cuentas a nadie.
"Aunque hay cosas que uno sabe que todavía no marchan bien, hay que ser honestos: ese muro ha sido una bendición para nosotros", me confiesa Efraín con una sonrisa cargada de sarcasmo, mientras acomoda su mercancía.
Para entender el presente, debo revisar el origen de esta mole gris. Las excavaciones iniciales arrancaron formalmente en febrero de 2022, un hito que alteró para siempre la rutina de esta activa y tradicional provincia comercial.
El plan nació con la promesa estatal de frenar el contrabando, detener el robo de ganado y regular el flujo migratorio irregular. Desde esos primeros bloques, el paisaje plano de Dajabón comenzó a vestirse con un pesado cinturón de hormigón.
Justo al lado del sistema de bombeo del Canal La Vigía, esa pieza clave de la estrategia de seguridad hídrica que suple de agua a los agricultores dajaboneros, se encuentra estacionada una unidad blindada del Ejército, custodiada por cuatro soldados inmóviles bajo el sol.




