Washington.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha detenido a más de 10.000 personas en los últimos cinco días, como parte del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la Administración del presidente Donald Trump. La cifra representa un incremento significativo respecto al ritmo de arrestos registrado a comienzos de año.
De acuerdo con The New York Times, que cita documentos internos y testimonios de funcionarios federales, la dirección del ICE instruyó a sus responsables regionales a intensificar las operaciones para localizar y detener a inmigrantes sujetos a procesos de deportación. Las acciones incluyen controles migratorios, inspecciones de tránsito y operativos en espacios públicos.
El volumen de arrestos diarios pasó de aproximadamente 1.000 a cerca de 2.000, una meta establecida por la Casa Blanca y comunicada a los agentes, según tres funcionarios consultados por el periódico. No obstante, una de las fuentes advirtió que aún existe incertidumbre sobre la capacidad de mantener ese ritmo de detenciones de forma sostenida.
A diferencia de anteriores redadas ampliamente difundidas en ciudades como Chicago y Los Ángeles, la nueva fase de los operativos se desarrolla con un perfil más discreto. Según el rotativo, la Administración optó por reducir la visibilidad de estas acciones tras las críticas que generaron las operaciones de alto impacto realizadas en meses anteriores.
Las detenciones continúan ejecutándose mediante inspecciones de rutina, controles de tránsito y operativos focalizados, con el objetivo de incrementar el número de inmigrantes puestos bajo custodia para su eventual deportación.
El incremento de los arrestos coincide con la decisión del presidente Donald Trump de acelerar su estrategia de deportaciones masivas, una de las principales promesas de su segundo mandato en la Casa Blanca.
La intensificación de la política migratoria también ocurre en un contexto marcado por recientes decisiones de la Corte Suprema de Estados Unidos, que ampliaron el margen de acción del Ejecutivo en materia de inmigración. Sin embargo, el máximo tribunal limitó el intento de la Administración de eliminar la ciudadanía por nacimiento para hijos de inmigrantes indocumentados y de visitantes temporales.
Analistas consideran que el aumento de las detenciones refleja el endurecimiento de la política migratoria federal y anticipan que el Gobierno continuará reforzando los operativos en distintas regiones del país. No obstante, persisten dudas sobre la sostenibilidad del actual volumen de arrestos y sobre los desafíos logísticos y legales que implica mantener ese nivel de actividad.




