San Lorenzo de El Escorial.- La Policía Nacional de España informó que ha rescatado a más de 2,000 víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual y laboral durante el último año y medio. Como resultado de 436 operaciones, fueron detenidas más de 1,300 personas y desarticuladas 132 organizaciones criminales dedicadas a este delito.
El anuncio fue realizado este lunes por el director general de la Policía, Francisco Pardo, durante la inauguración del curso de verano sobre trata de personas organizado por la Universidad Complutense y la Fundación Policía Española, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid.
Pardo afirmó que estas cifras evidencian la magnitud del problema y calificó la trata de personas como «una de las grandes lacras que sufre la sociedad». Asimismo, sostuvo que este delito representa una forma de esclavitud moderna y uno de los principales desafíos para la seguridad internacional.
El director general explicó que fenómenos como las catástrofes naturales, los conflictos armados, las persecuciones y las hambrunas generan desplazamientos masivos de personas, situación que es aprovechada por organizaciones criminales para captar y explotar a víctimas con fines económicos.
Añadió que enfrentar este delito requiere fortalecer la cooperación internacional y mejorar la coordinación entre los distintos organismos policiales y judiciales.
Pardo destacó que las personas sometidas a redes de trata viven situaciones de extrema violencia y explotación que dejan profundas secuelas emocionales y psicológicas, muchas de ellas irreparables. Subrayó que proteger a las víctimas y perseguir a los responsables debe seguir siendo una prioridad para las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia.
Por su parte, la directora gerente de la Fundación Policía Española, Maria Jesús Llorente, señaló que, aunque la explotación sexual continúa siendo una de las formas más visibles de la trata, la explotación laboral ha aumentado de manera significativa en los últimos años.
Precisó que este tipo de abuso se detecta con mayor frecuencia en sectores como la agricultura, la construcción y el trabajo doméstico, donde las víctimas suelen enfrentar condiciones precarias, jornadas abusivas y graves violaciones de sus derechos laborales.




