Berlín.- La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, reapareció públicamente por primera vez desde el trasplante de pulmón al que fue sometida en junio. La Casa Real difundió una fotografía en la que aparece junto a su esposo, el príncipe heredero Haakon, celebrando la histórica victoria de la selección noruega sobre Brasil en el Mundial de fútbol.
A través de su cuenta oficial de Instagram, la Casa Real destacó que toda la familia vivió con entusiasmo el triunfo deportivo. Mientras los reyes Harald V y Sonia siguieron el encuentro desde la isla de Mågerø, los príncipes herederos lo hicieron desde el Palacio de Oslo. Por su lado, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus asistieron al estadio en Estados Unidos donde se disputó el partido.
Entre las cinco imágenes compartidas por la Casa Real, tres se hicieron virales en pocas horas. Una de ellas muestra a Mette-Marit y Haakon observando el partido con bufandas de la selección noruega; otra retrata a Ingrid Alexandra y Sverre Magnus abrazando al delantero Erling Haaland en el vestuario; mientras que una tercera capta al príncipe Haakon celebrando junto a miles de aficionados con el popular «remo vikingo».
La eliminación de Brasil gracias a los dos goles de Haaland desató una ola de celebración en toda Noruega. La Casa Real felicitó a los jugadores, al cuerpo técnico y a toda la nación por el histórico pase a los cuartos de final del Mundial, calificando el resultado como un logro extraordinario para el deporte noruego.
La fotografía de Mette-Marit sonriendo y vestida de manera informal despertó una gran cantidad de mensajes de apoyo en redes sociales. Muchos ciudadanos expresaron su alegría al verla recuperándose y con ánimo suficiente para disfrutar del encuentro.
Es la primera vez que la Casa Real publica una imagen de la princesa heredera desde el trasplante de pulmón realizado con éxito el pasado 17 de junio, intervención motivada por el agravamiento de la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en 2018.
Hasta ahora, el Palacio no había informado que Mette-Marit abandonó el hospital para continuar su recuperación en la residencia oficial. De acuerdo con la agencia NTB, la princesa, de 52 años, todavía permanece bajo supervisión médica y no ha recibido el alta definitiva.
Su estado de salud se deterioró significativamente en los últimos meses, situación que la obligó a reducir de forma considerable su agenda institucional. En abril, había aparecido en público utilizando una cánula nasal de oxígeno, reflejando el avance de la enfermedad.
La reaparición de Mette-Marit coincide con un periodo especialmente complejo para la familia real noruega. Además de enfrentar sus problemas de salud, la princesa volvió a estar bajo el escrutinio público por nuevas revelaciones relacionadas con su antigua amistad con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
A esta situación se suma la reciente condena de su hijo, Marius Borg Høiby, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon. El tribunal de Oslo lo sentenció a cuatro años de prisión por dos casos de violación, maltrato contra una expareja y otros delitos, un proceso que ha generado un fuerte impacto en la monarquía noruega.




