Moscú.- La Justicia rusa ha ordenado la nacionalización del Grupo Transbunker, considerado el mayor proveedor de combustible para buques en Rusia. Esta empresa está vinculada al exsenador y oligarca Serguéi Pugachov, quien en el pasado aseguró haber mantenido una estrecha relación con el presidente Vladímir Putin durante sus primeros años en el poder.
La decisión fue adoptada por un tribunal de Moscú tras acoger plenamente una demanda presentada por la Fiscalía General, lo que permitió la confiscación inmediata de la compañía fundada en 1991 por Iósif Sandler y Serguéi Pugachov. Este último abandonó Rusia en 2011 antes de ser objeto de una orden de captura internacional.
La Fiscalía sostuvo que varias empresas del grupo, consideradas estratégicas para el país, estaban bajo el control de ciudadanos extranjeros, específicamente con vínculos en Chipre, y que parte de los recursos financieros eran enviados a cuentas fuera del territorio ruso. Según la investigación, desde 2020 hasta la actualidad se transfirieron al extranjero alrededor de 19.300 millones de rublos, equivalentes a unos 253 millones de dólares, desde las cuentas de Transbunker.
La defensa de Pugachov y Sandler rechazó las acusaciones y argumentó que la Fiscalía no pudo demostrar que la mayoría de las empresas del grupo tuvieran carácter estratégico. Asimismo, afirmaron que el cambio del domicilio social fue realizado bajo la supervisión de las propias autoridades competentes.
Transbunker ocupa una posición dominante en el mercado ruso de abastecimiento de combustible para embarcaciones, suministrando combustibles y derivados del petróleo a los principales puertos del país. Además de prestar servicios de repostaje marítimo en distintos mercados internacionales, el grupo posee una importante infraestructura integrada por buques, terminales petroleras, depósitos de almacenamiento y refinerías.
La nacionalización ocurre en un momento especialmente delicado para el sector energético ruso, afectado por una crisis de abastecimiento provocada por los continuos ataques ucranianos contra instalaciones petroleras y centros logísticos. Analistas consideran que la medida también se enmarca dentro de la política de expropiación de activos privados impulsada por Moscú desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, estrategia que ha permitido al Estado incorporar miles de millones de rublos a las finanzas públicas para sostener el esfuerzo militar.
En 2025, la Justicia rusa condenó en ausencia a Serguéi Pugachov a 14 años de prisión por delitos de corrupción. Según las investigaciones, entre 2008 y 2009, cuando era propietario del Mezhprombank, organizó un esquema mediante el cual habría desviado cerca de 28.700 millones de rublos, equivalentes a aproximadamente 1.000 millones de dólares de la época.
Las autoridades rusas también sostienen que el empresario, conocido durante años como «el banquero de Putin», condujo deliberadamente a la quiebra de su propia entidad financiera en 2010, impidiendo que el banco cumpliera con sus obligaciones frente a los acreedores.




