Ankara.- El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró este miércoles que la decepción expresada por el presidente de Estados Unidos,
«Sabemos que la decepción por parte de Estados Unidos en lo que respecta a Irán tiene que ver con casos aislados», declaró. Las declaraciones del secretario general llegan después de que Trump manifestara públicamente su descontento con varios aliados y revelara que decidió asistir a la cumbre tras ser persuadido por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Rutte destacó que, pese a las diferencias puntuales, Europa continúa siendo una plataforma clave para las operaciones militares estadounidenses. Explicó que se realizaron unas 5,000 salidas de activos militares desde bases ubicadas en territorio europeo y que todos los acuerdos bilaterales sobre el uso de esas instalaciones se mantienen plenamente vigentes.
«Una vez más, Europa es una gran plataforma de proyección de poder para Estados Unidos», enfatizó el jefe de la OTAN, subrayando la solidez de la cooperación militar entre ambos lados del Atlántico. Durante la jornada, los líderes de la OTAN también abordarán la situación en Irán y la estabilidad en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo para el comercio energético.
Rutte expresó su confianza en que los 32 países miembros reiteren una posición firme para impedir que Irán desarrolle capacidad nuclear y respalden la reapertura total del estrecho de Ormuz, garantizando la libertad de navegación internacional.
El secretario general resaltó además el incremento del gasto en defensa por parte de los países europeos y Canadá, asegurando que el continente avanza hacia un mayor equilibrio con Estados Unidos en materia militar. Según explicó, este aumento responde tanto a la presión ejercida por Trump desde su anterior mandato como al desafío que representa la amenaza de Rusia para la seguridad europea.
Rutte recordó que los aliados ratificarán durante esta cumbre el compromiso asumido el año pasado en La Haya de elevar la inversión en defensa hasta el 5 % del Producto Interno Bruto (PIB) antes de 2035. Asimismo, destacó que los países miembros ya destinan, en promedio, cerca del 4 % de su PIB al gasto militar, lo que, a su juicio, marca una transformación histórica de la Alianza.
«El presidente Trump ha logrado finalmente lo que varios mandatarios estadounidenses habían intentado desde la época de Dwight Eisenhower: equilibrar el gasto en defensa entre Europa y Estados Unidos», afirmó. Rutte concluyó señalando que este proceso fortalece la capacidad colectiva de la organización y definió esta nueva etapa como la construcción de una «OTAN 3.0», con una Europa más fuerte integrada en una alianza militar aún más robusta.




