Skopie.- Las autoridades de Macedonia del Norte han asumido la dirección de las investigaciones sobre un incidente ocurrido en un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Salónica, Grecia, y Memmingen, Alemania. El suceso involucró a un pasajero parcialmente succionado al exterior del avión después de que una ventanilla se rompiera durante el vuelo.
El Boeing 737-800 sobrevolaba el espacio aéreo macedonio en la fase de ascenso cuando ocurrió el incidente. Según las normas internacionales de aviación, corresponde a Macedonia del Norte dirigir las pesquisas, con el apoyo de las autoridades de Estados Unidos, país donde fue fabricada la aeronave.
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ha indicado que toda la información oficial relacionada con la investigación será divulgada por las autoridades macedonias, que coordinarán el proceso para esclarecer lo ocurrido.
Según los primeros reportes, el motor derecho presentó una falla poco después del despegue. Fragmentos desprendidos habrían impactado el fuselaje, provocando la rotura de una ventanilla y una descompresión explosiva dentro de la cabina.
El incidente desató momentos de terror entre los pasajeros, quienes describieron escenas de pánico mientras las máscaras de oxígeno descendían y la aeronave iniciaba maniobras de emergencia para regresar al aeropuerto de Salónica.
Testigos relataron que el pasajero afectado, identificado por medios regionales como un ciudadano serbio, quedó con la parte superior del cuerpo fuera del avión tras la explosión de la ventanilla. Su esposa narró al canal griego Mega que la rápida reacción de varios pasajeros permitió sujetarlo mientras el cinturón de seguridad impedía que fuera expulsado completamente de la aeronave.
«Llevábamos volando unos 30 o 40 minutos cuando la ventanilla estalló de repente. Mi marido estaba sentado junto a ella y la mitad de su cuerpo acabó fuera del avión», declaró la mujer.
La tripulación logró controlar la situación y regresó al aeropuerto de Salónica, donde el avión aterrizó sin mayores contratiempos aproximadamente una hora después del despegue. El pasajero sufrió heridas provocadas por los cristales, lesiones por la fricción del aire y un fuerte estado de shock. Además, otras tres personas recibieron atención médica preventiva tras el aterrizaje.
Ryanair confirmó que el vuelo retornó al aeropuerto de origen y aseguró que brindó asistencia inmediata a los pasajeros afectados. No obstante, la aerolínea evitó pronunciarse sobre las causas del accidente mientras continúa la investigación.
Los expertos intentarán determinar si la rotura de la ventanilla fue consecuencia directa del fallo del motor y del impacto de piezas metálicas contra el fuselaje. El incidente recuerda al accidente registrado en 2018 en un vuelo de Southwest Airlines, en Estados Unidos, cuando una pasajera falleció después de que fragmentos de un motor destruyeran una ventanilla y provocaran una descompresión similar.
Las autoridades esperan que la investigación permita establecer responsabilidades y determinar si existieron fallas mecánicas o de mantenimiento que contribuyeron al suceso.




