Bogotá.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este domingo que no autorizará que la ceremonia de investidura del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, se realice en una guarnición militar, tal como ha propuesto el próximo gobernante.
Petro recordó que seguirá siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares hasta el próximo 7 de agosto, fecha en la cual finalizará su mandato y asumirá oficialmente De la Espriella. En ese sentido, afirmó que los cuarteles militares y policiales permanecerán bajo su autoridad hasta ese momento.
A través de su cuenta en X, el mandatario sostuvo que, en uso de sus facultades constitucionales y legales, ordenó que ningún establecimiento militar sea utilizado para la posesión de un presidente de la República. Además, reiteró que no reconoce la victoria electoral de De la Espriella.
Petro insistió en que la transmisión del mando presidencial debe realizarse conforme a la Constitución y las leyes colombianas, las cuales establecen que el presidente debe posesionarse ante el Congreso de la República en sesión plenaria.
El gobernante saliente agregó que los cuarteles tienen como misión garantizar la seguridad y la defensa del país, y no servir como escenario para actos políticos o ceremonias de investidura presidencial.
Abelardo de la Espriella, fundador del movimiento Defensores de la Patria, ha manifestado su intención de jurar el cargo en una instalación militar para, según explicó, rendir homenaje a los policías y soldados, a quienes considera «los verdaderos héroes de la patria».
Durante la campaña electoral, el presidente electo mostró una estrecha cercanía con el estamento militar, utilizando el saludo castrense y el lema «¡Firmes por la patria!», como parte de su estrategia política.
El equipo de De la Espriella solicitó recientemente al Congreso estudiar la posibilidad de trasladar la ceremonia de investidura a una unidad militar, preferiblemente fuera de Bogotá. La propuesta ha generado un intenso debate por los retos logísticos y de seguridad que implicaría movilizar a congresistas, jefes de Estado, delegaciones internacionales e invitados especiales.
La Constitución colombiana establece que la posesión presidencial debe efectuarse ante el Congreso. Tradicionalmente la ceremonia se ha celebrado en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional y, en los últimos gobiernos, en la Plaza de Bolívar. No existen antecedentes recientes de una investidura presidencial realizada en una instalación militar.




