Saná, Yemen.- El aeropuerto internacional de Saná, controlado por los rebeldes hutíes, fue objeto de ataques aéreos este lunes minutos antes del arribo de un vuelo procedente de Irán que transportaba una delegación insurgente. Este incidente ha incrementado la tensión política y militar en Yemen.
El Ministerio de Defensa del Gobierno yemení, reconocido internacionalmente, informó que las Fuerzas Armadas atacaron la pista del aeropuerto con el objetivo de impedir el aterrizaje del avión iraní, considerando que dicho vuelo representaba una violación de la soberanía nacional.
Según el Gobierno, se había propuesto utilizar un avión de bandera yemení para trasladar a la delegación hutí, pero los rebeldes insistieron en mantener el vuelo operado desde Irán. Esta situación llevó al Ejecutivo a realizar una acción militar.
Las autoridades yemeníes aseguraron que las milicias hutíes, con apoyo de Irán, rechazaron la alternativa planteada por el Gobierno y promovieron el ingreso del avión iraní al espacio aéreo del país. En este contexto, el Ejecutivo defendió el bombardeo como una medida para evitar el aterrizaje de la aeronave.
Antes del ataque, el Ministerio de Defensa emitió una orden de evacuación del aeropuerto y las zonas cercanas con el fin de proteger a civiles y trabajadores humanitarios.
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, responsabilizó a Arabia Saudita, líder de la coalición militar que combate a los insurgentes, de ejecutar varios bombardeos contra el aeropuerto de Saná. A través de un mensaje en la red social X, el vocero calificó la ofensiva como una «agresión flagrante e injusta» y advirtió que la acción «no quedará impune ni sin respuesta».
Horas antes del bombardeo, el Ejército yemení había advertido que respondería «con todos los medios disponibles» a cualquier vuelo que partiera desde Irán con destino a Saná.
El avión afectado pertenecía a la aerolínea iraní Mahan Air y regresaba desde Teherán, donde había trasladado a una delegación hutí para participar en las ceremonias fúnebres del fallecido líder supremo iraní, Alí Jameneí.
La administración hutí sostiene que los vuelos directos entre Teherán y Saná constituyen un derecho soberano y una necesidad humanitaria, mientras acusa a Arabia Saudita y al Gobierno reconocido de mantener un bloqueo ilegal sobre el aeropuerto.
Aunque la tregua auspiciada por la ONU expiró en 2022, las partes han mantenido una relativa contención del conflicto mediante acuerdos informales de desescalada. Sin embargo, este nuevo episodio amenaza con deteriorar aún más la frágil estabilidad en Yemen.




