WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que desistió de aplicar la tasa del 20 % a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz y, en su lugar, impulsará acuerdos comerciales y de inversión con los países del golfo Pérsico.
A través de la red Truth Social, el mandatario explicó que la decisión fue tomada tras mantener conversaciones que calificó como «muy productivas» con líderes de Oriente Medio, quienes se comprometieron a fortalecer sus inversiones en territorio estadounidense.
El cambio de estrategia llega apenas un día después de que Trump planteara reimponer un bloqueo naval a embarcaciones vinculadas con puertos iraníes y cobrar un gravamen a los buques de terceros países que solicitaran facilidades para cruzar el estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto al tráfico marítimo internacional, con excepción de las embarcaciones relacionadas con Irán, país al que volvió a acusar de mantener una actitud hostil y desestabilizadora en la región.
La decisión representa un giro respecto al anuncio realizado el lunes y busca, según la Casa Blanca, reforzar las relaciones económicas con los aliados del Golfo sin imponer nuevos costos al comercio marítimo internacional.
En respuesta, el Ejército iraní aseguró que las Fuerzas Armadas no cederán «ni un ápice» sobre el control del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Las autoridades iraníes reaccionaron después de que Trump se autodenominara el «guardián» del paso estratégico, una declaración que elevó nuevamente la tensión entre ambas naciones.
Estados Unidos e Irán mantienen intercambios de ataques en el golfo Pérsico desde la semana pasada, situación que puso fin al alto el fuego acordado en el memorando de entendimiento del pasado 17 de junio, cuyo objetivo era reducir las hostilidades y garantizar la navegación por el estrecho.
La evolución de este conflicto mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional, debido al papel clave que desempeña el estrecho de Ormuz en el suministro global de crudo.




