Washington.- Los documentos divulgados por la Casa Blanca durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no respaldan sus acusaciones de fraude electoral en los comicios de 2020 ni concluyen que el resultado de las elecciones haya sido manipulado.
Incluso uno de los aliados de Trump, el periodista conservador y asesor John Solomon, reconoció que la información de inteligencia disponible no prueba que una potencia extranjera modificara los resultados de las elecciones de 2020, 2022 o 2024.
Uno de los documentos difundidos concluye que los sistemas de recuento de votos son difíciles de manipular a una escala suficiente como para comprometer el resultado de unas elecciones nacionales.
Durante su discurso, Trump aseguró además que existían informes que demostraban la mayor vulneración de datos electorales de la historia y acusó a China de obtener de forma ilícita los registros de 220 millones de votantes estadounidenses.
El informe sostiene que Pekín evaluó posibles acciones de influencia, pero finalmente no las ejecutó para modificar el desenlace de los comicios presidenciales. El abogado republicano Ben Ginsberg, asesor legal en varias campañas presidenciales, afirmó a CNN que continúa sin existir evidencia de que el resultado de alguna elección haya sido incorrecto.
Por su parte, dirigentes del Partido Demócrata acusaron a Trump de desacreditar el sistema electoral para impulsar la aprobación de la Save Act, un proyecto de ley que exigiría pruebas de ciudadanía para votar en elecciones federales. La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Representantes y permanece pendiente de debate en el Senado.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, sostuvo que Trump intenta negar su derrota electoral de 2020, mientras que el gobernador de California, Gavin Newsom, afirmó que el mandatario busca sembrar dudas sobre las elecciones legislativas de medio mandato previstas para el 3 de noviembre.




