Washington.- La tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca se celebra este viernes bajo un amplio dispositivo de seguridad, luego del intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que obligó a suspender la edición celebrada el pasado abril.
Como parte de las nuevas medidas, el evento fue trasladado del Hotel Washington Hilton al Hotel Waldorf Astoria de Washington, antiguo inmueble propiedad de la familia Trump. Además, la asistencia se redujo de unos 2.600 invitados a cerca de 700 personas.
El Servicio Secreto informó que reforzó los controles de acceso al recinto, que ahora cuenta con menos entradas habilitadas. Todos los asistentes deben ingresar mediante un código QR personalizado, sustituyendo las antiguas invitaciones impresas que eran verificadas de forma manual.
Trump participa en la cena de este año, aunque sin la presencia de otras figuras de su Administración, entre ellas la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
La edición anterior fue suspendida el 26 de abril cuando Cole Allen, de 31 años, intentó ingresar armado al salón donde se desarrollaba la gala. El hecho provocó un intercambio de disparos con agentes de seguridad, sin que se registraran víctimas, y obligó a evacuar al mandatario.
Allen, quien según las autoridades dejó por escrito que su objetivo eran miembros de la Administración Trump, enfrenta cargos por intento de asesinato del presidente, además de delitos relacionados con armas de fuego y agresión a un agente.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca organiza esta cena anual desde 1921, un evento al que han asistido, al menos una vez, todos los presidentes estadounidenses desde Calvin Coolidge.




