Santo Domingo.- El más reciente caso ocurrió el miércoles pasado cuando el presidente Luis Abinader vistió chacabana durante un acto oficial, mientras que ministros y otros funcionarios lucieron traje formal con corbata. En el ejercicio de la vida pública e institucional, las normas sociales no son meros adornos ni formalismos vacíos; representan la estructura que sostiene el respeto, la jerarquía y la disciplina de una nación.
En la República Dominicana, sin embargo, se observa con una frecuencia preocupante una clara relajación y desatención hacia el protocolo presidencial, reflejada de forma evidente en la falta de coordinación y etiqueta en la vestimenta de los funcionarios públicos. Uno de los ejemplos más notorios de esta falta de disciplina protocolar ocurre cuando el presidente Luis Abinader encabeza actividades oficiales vistiendo la tradicional chacabana (símbolo de elegancia caribeña e indumentaria oficial en el país), mientras que ministros, directores y otros funcionarios se presentan en traje formal con corbata.




