Río de Janeiro.- Renan Santos, empresario y activista político, presidente del recién creado partido Missão, lanzó oficialmente su candidatura presidencial con la promesa de transformar Brasil mediante un modelo que combina el liberalismo económico del presidente argentino Javier Milei y la política de seguridad del mandatario salvadoreño Nayib Bukele.
Diez años después de encabezar las protestas que contribuyeron a la destitución de la ex-presidenta Dilma Rousseff, Santos busca consolidarse como la principal opción de la ultraderecha brasileña, con un discurso que rechaza tanto el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva como el liderazgo del bolsonarismo.
El político de 42 años iniciará este sábado su campaña con un acto en São Paulo, dejando por primera vez el escenario digital para presentarse de forma masiva ante el electorado. Aunque rechaza ser considerado un outsider, afirma representar una alternativa más radical que el actual bloque conservador.
Santos ha convertido las redes sociales en el eje central de su campaña y en la principal herramienta para conectar con los votantes jóvenes. Su estilo provocador e irreverente le ha permitido multiplicar su presencia digital y ganar notoriedad en el escenario político brasileño.
En el primer semestre de este año, su comunidad en redes pasó de aproximadamente 537,000 seguidores a 2.8 millones. Ese crecimiento también comenzó a reflejarse en las encuestas, donde registra cerca del 3 % de intención de voto, igualando a figuras conservadoras con mayor trayectoria.
Entre los brasileños de 16 a 24 años alcanza el 37.9 % de la preferencia electoral, superando a Luiz Inácio Lula da Silva y a Flávio Bolsonaro, según datos de AtlasIntel.
El candidato plantea una agenda de fuerte reducción del gasto público, disminución del tamaño del Estado y reformas económicas inspiradas en el modelo impulsado por Javier Milei en Argentina.
En materia de seguridad propone declarar una «guerra contra el crimen», siguiendo el modelo implementado por Nayib Bukele en El Salvador. Entre sus iniciativas figura endurecer las penas contra integrantes de organizaciones criminales y recuperar el control estatal de las zonas dominadas por el narcotráfico.
Asimismo, plantea limitar algunas atribuciones de la Corte Suprema y eliminar beneficios procesales para personas identificadas como miembros de estructuras criminales.
Dentro de su programa de gobierno, Santos propone convertir a Brasil en un referente en la producción de imanes, baterías y semiconductores aprovechando las reservas nacionales de tierras raras.
También plantea erradicar las favelas en un período de diez años mediante proyectos de urbanización, regularización de terrenos y sustitución de subsidios gubernamentales por programas de empleo remunerado y capacitación laboral.
«Soy Milei en la forma y Bukele en el contenido», resumió Santos al definir el modelo político con el que aspira a llegar a la Presidencia de Brasil.




