Lima.- Familiares de ciudadanos peruanos reclutados por Rusia para luchar en la guerra contra Ucrania se manifestaron este martes frente a la embajada rusa en Lima, exhortando al gobierno ruso para que devuelva a sus allegados, especialmente a los heridos. Los familiares denunciaron que después de meses siguen sin recibir información sobre el paradero de sus seres queridos.
Norma, una de las representantes del grupo de víctimas y madre de un hijo desaparecido, aseguró que al menos 150 peruanos han muerto en la guerra, aunque no tienen confirmación oficial por parte de la Cancillería peruana. «No podemos ayudarles porque Rusia es totalmente indiferente; creen que son esclavos y no tienen derechos», dijeron familiares que prefirieron mantenerse anónimos frente a la embajada.
José, uno de los peruanos reclutados, se conectó a la protesta mediante una videollamada desde el sanatorio donde se encuentra, ubicado a unas dos horas de Moscú. «No me han operado; tengo esquirlas en el corazón, en la arteria pulmonar y en la cabeza», dijo desde su cama hospitalaria, donde solo le intervinieron una herida en la mano después del impacto de un misil junto a él y otro compañero latinoamericano que perdió una pierna.
La hermana de José, Carolina Fernández, explicó que su hermano viajó a Rusia con un contrato para realizar tareas de limpieza y paramédico. Sin embargo, después de los primeros meses trabajando transportando a rusos heridos en combate, le ordenaron cumplir entrenamiento militar y lo enviaron a primera línea de batalla.
«No le quieren retirar las esquirlas que tiene alojadas cerca de la arteria pulmonar y el corazón. Le dijeron que tiene que sobrevivir con eso y será enviado nuevamente a primera línea este 15 de agosto», señaló angustiada.
Agregó que su hermano es consciente del riesgo al dar la cara en medios, pero quiere ayudar con su testimonio para evitar que más peruanos lleguen a Rusia. Los familiares reclamaron que aunque en abril presentaron denuncias por un caso de trata de personas ante la Fiscalía de Perú, los responsables siguen libres y sus casos «están durmiendo».
«Esos estafadores que están engañando a las familias prometiendo mejores oportunidades laborales aquí», señaló Norma, quien hace unas semanas visitó a la presidenta Keiko Fujimori para explicarle la situación que sufren.
Entre los lemas de protesta: «No podemos seguir esperando en silencio», «Devuélvanlos», «Justicia» y «Que las lágrimas de las madres lleguen al oído de los responsables, pedimos humanidad». Otra familiar sostuvo un ataúd de cartón y relató que tres sobrinos y su hermano se fueron a Rusia en busca de mejores oportunidades laborales pero expresó que si les hubieran dicho que tendrían que luchar, se habrían negado porque «nadie es tan loco para ir».




