Barcelona, España.- El incendio forestal declarado en la provincia andaluza de Huelva, ubicada en el suroeste de España, continúa activo este domingo después de recorrer aproximadamente 8.000 hectáreas, aunque no todas han sido afectadas por las llamas. Las autoridades locales expresaron una mayor optimismo respecto a la evolución del incendio.
Un total de 470 personas fueron desalojadas preventivamente desde el inicio del siniestro cerca de la localidad de Niebla, ubicada a unos 70 kilómetros de la frontera sur con Portugal. Según las autoridades, hay muchas islas y zonas que no se han quemado.
Más de 500 efectivos, entre ellos 250 integrantes de la Unidad Militar de Emergencias (UME), combaten las llamas asistidos por más de una veintena de medios aéreos y maquinaria pesada. La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, destacó que España está atravesando un verano complejo debido a los graves incendios forestales registrados en julio.
«Hablamos de 40 grandes incendios forestales este año 2026. El año pasado en esta época teníamos 15. Esto da la gravedad y la complejidad de lo que estamos viviendo en nuestro país», agregó Aagesen, quien reiteró la petición del gobierno para alcanzar un pacto de Estado «frente a una emergencia climática que sabemos que cada vez golpea con más fuerza».
El incendio de Burgohondo, en Ávila, que quemó alrededor de 50.000 hectáreas a finales de julio, se considera el más grande de la historia reciente de España. Antes, a inicios del mismo mes, otro voraz fuego causó 14 fallecidos en la provincia andaluza de Almería (sur).
Este domingo, bomberos y efectivos de la UME seguían trabajando en la extinción de otro incendio en la provincia de Castellón, en el este del país, que afectó por ahora casi 400 hectáreas y obligó a confinar un pequeño municipio cercano, según las autoridades.
Europa se ha visto afectada por sucesivas olas de calor y una grave sequía este año, que los científicos atribuyen al cambio climático causado por la actividad humana. El calor extremo resecó la vegetación que había crecido durante los períodos de lluvia a comienzos de año, lo cual creó condiciones de auténtico polvorín.




