La Habana.- Cuba se prepara para un domingo de prolongados apagones que podrían afectar hasta el 70% del país durante la hora pico, justo al finalizar una semana marcada por una doble caída total en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
En las últimas semanas, la crisis energética ha escalado en la isla, con apagones que superan las veinte horas consecutivas en La Habana y apenas dos o tres de servicio eléctrico. En las provincias, se reportan más de dos días sin suministro.
El pasado martes, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) declaró el restablecimiento del SEN tras un doble apagón nacional que duró 36 horas, siendo el séptimo en lo que va del año. Además, se han registrado varios colapsos parciales.
Desde mediados de 2024, Cuba sufre una profunda crisis energética que ha empeorado desde enero debido al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., medida considerada contraria al derecho internacional por Naciones Unidas.
Esta situación se agrava con centrales termoeléctricas obsoletas, afectadas por décadas de explotación sin las inversiones necesarias para su mantenimiento. Estas unidades reportan continuas salidas de operaciones y averías.
Este domingo, el parte de la UNE prevé una capacidad de generación de 1.015 megawatios (MW) frente a una demanda máxima de 3.250 MW. Así, el déficit será de 2.235 MW y la afectación estimada alcanzará los 2.265 MW.
Actualmente, siete de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica del país están fuera de servicio por roturas o trabajos de mantenimiento. Esta fuente responsable de un 40% del mix energético se nutre de crudo nacional y no está afectada por el bloqueo petrolero.
Otro 40% del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente requiere diésel y fueloil importado. El 20% restante proviene de gas y fuentes renovables, especialmente con el reciente impulso a la energía solar con apoyo chino.
El Gobierno cubano reconoce que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es «aguda», «crítica» y «extremadamente tensa». Esto se debe tanto al impacto del cerco petrolero y las sanciones de Washington como a un sistema energético profundamente obsoleto.
Según estimaciones, Cuba necesita unos 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los cuales 40.000 provienen de su producción nacional.
La economía cubana se encuentra casi totalmente paralizada por los apagones, tras acumular una contracción del 15% entre 2020 y 2025. Según pronósticos independientes, podría registrar hasta un 6,5% este año.




