BANGKOK.- Las lluvias monzónicas que han azotado durante varios días el norte de Filipinas han dejado al menos 19 muertos y 15 heridos en la isla de Luzón, según un nuevo balance proporcionado por la Oficina de Defensa Civil (OCD).
Más de 2,2 millones de personas también han resultado afectadas por las condiciones meteorológicas adversas provocadas por las lluvias y el impacto de los ciclones tropicales Luis y Maymay.
La agencia estatal filipina PNA informó, citando datos de la OCD, que 12 de las víctimas mortales se registraron en la provincia minera de Benguet, donde además hay una docena de heridos. Otros cuatro fallecidos fueron reportados en Rizal, a unos 20 kilómetros de Manila, mientras que tres personas murieron en la ciudad de Batangas, situada al sur de Luzón, la isla más poblada del archipiélago.
Los reportes de Defensa Civil también registran cuatro personas desaparecidas, cuatro menos que las contabilizadas el lunes, cuando el número de fallecidos ascendía a 12. Hasta este martes, las autoridades contabilizan 2.270.862 personas afectadas por las condiciones meteorológicas en diez regiones de Luzón.
Además, se han habilitado más de 900 centros de evacuación para atender a cerca de 95.000 personas que abandonaron sus viviendas durante los últimos días.
Los ciclones tropicales Luis y Maymay, junto con el monzón del suroeste, han mantenido bajo alerta al norte de Filipinas. Cerca de 4.000 efectivos de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia Costera participan en las labores de búsqueda y rescate.
El operativo cuenta con el apoyo de 14 aeronaves y una unidad naval, según informó el Gobierno filipino. Manila y su área metropolitana, ubicadas en el centro-sur de Luzón, también han sufrido los efectos de las lluvias torrenciales registradas durante los últimos días.
Aunque los ciclones tropicales Luis y Maymay ya se disiparon, las precipitaciones continúan este martes sobre Luzón, aunque con menor intensidad, según datos de la plataforma meteorológica Zoom Earth. La temporada de monzones en el Sudeste Asiático suele extenderse desde mayo hasta finales de año.
Durante este período, los vientos húmedos generan gran parte de las precipitaciones anuales de la región. Estas lluvias pueden intensificarse por la influencia de tifones y otros sistemas tropicales, aumentando el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y desplazamientos de población.




