Roma.- La nueva actividad eruptiva del volcán Etna provocó este martes el cierre total del aeropuerto Vincenzo Bellini de Catania, en Sicilia, debido a la presencia de ceniza volcánica en la atmósfera.
El Etna, considerado el volcán activo más alto de Europa, mantiene una intensa actividad eruptiva desde el pasado 7 de agosto, situación que ya había obligado a suspender y desviar varios vuelos. La empresa gestora del aeropuerto informó que todas las operaciones con origen y destino en Catania quedaron suspendidas hasta las 19:00 horas de este martes, como medida preventiva ante la dispersión de ceniza.
El cierre del aeropuerto, ocurrido en plena temporada turística, ha provocado importantes dificultades para la movilidad de pasajeros, especialmente entre los turistas que visitan Sicilia. La nube de ceniza generada por la actividad volcánica se ha desplazado en dirección sur-suroeste desde el domingo, cubriendo sectores cercanos al volcán y afectando las operaciones aeroportuarias.
La ceniza también ha cubierto carreteras urbanas y rurales, colinas y zonas costeras. Entre los municipios más afectados figura Belpasso, situado en las faldas del Etna. Asimismo, las localidades de Adrano, Ragalna y Paternò han registrado acumulación de material volcánico durante los últimos días.
En la cima del volcán se registran potentes explosiones y fuentes de lava. El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) reportó una intensa y continua actividad explosiva en el cráter Voragine, situado a 3.403 metros sobre el nivel del mar.
El organismo indicó que la actividad está acompañada de una abundante emisión de ceniza, que continúa desplazándose hacia el sur-suroeste. El frente activo más avanzado del flujo de lava está bien alimentado y alcanzó una altitud de unos 1.370 metros sobre el nivel del mar.
A pesar de la actividad eruptiva, las autoridades señalan que actualmente no existe peligro para las poblaciones cercanas por el avance de la lava. El magma se encuentra en el Valle del Bove, una zona desértica que puede contener grandes flujos de lava y limitar su impacto sobre áreas habitadas.
Las autoridades mantienen el seguimiento de la actividad del Etna y de la evolución de la nube de ceniza para determinar las condiciones de seguridad en el aeropuerto de Catania.




