Colombia.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó este martes que el número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió varias zonas del país el lunes es de 181. Esta cifra contrasta con los reportes de las autoridades regionales que contabilizan al menos 240 muertos.
El mandatario detalló a periodistas en Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades afectadas por el terremoto, que actualmente hay 181 fallecidos a nivel nacional, 2.595 heridos, 195 desaparecidos, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y 8.357 viviendas averiadas. Además, 807 centros educativos también han resultado dañados.
De la Espriella explicó que las diferencias entre los datos del Gobierno central y las cifras reportadas por las autoridades regionales se deben al proceso de verificación y consolidación de información, ya que en algunas zonas persisten problemas de comunicación y acceso debido a los daños en la infraestructura.
El sismo ha dejado afectaciones en al menos 74 vías, lo que dificulta las labores de rescate y el traslado de ayuda humanitaria hacia las comunidades más golpeadas, especialmente en áreas de los departamentos de Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca.
Las operaciones de búsqueda continúan contrarreloj entre los escombros de edificios y viviendas colapsados. Organismos de socorro nacionales e internacionales trabajan en la localización de sobrevivientes durante las primeras 72 horas posteriores al desastre, consideradas cruciales en este tipo de emergencias. Equipos especializados enviados por Estados Unidos, China y otras naciones se han sumado a las tareas humanitarias.
El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, ha sido calificado como el más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo XXI y ha provocado más de un centenar de réplicas desde la tarde del lunes.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno colombiano mantiene el estado de emergencia nacional y coordina la atención de miles de damnificados. Continúan las evaluaciones de daños en viviendas, escuelas, hospitales y otras infraestructuras esenciales.




