Santo Domingo.- La reciente puesta en funcionamiento del túnel vial en la avenida Luperón y el distribuidor de tráfico de la zona ha optimizado de forma sustancial la movilidad vehicular en el sector. Sin embargo, la inoperatividad de los semáforos ha convertido la zona en un punto crítico y de alto riesgo para los conductores que transitan desde distintas direcciones.
Testimonios alertan de un cruce sin regulación. “Cuando uno viene por la 27 de Febrero para ingresar a la rotonda, hay que avanzar con extremo cuidado porque no existe ningún tipo de control. Como los semáforos no funcionan, el conductor que viene del sur intenta ingresar al mismo tiempo que el que avanza desde el este”, explicó muy preocupado Marcos Rosario, chofer de transporte privado.
En esa misma línea, el comerciante del sector automotriz Juan Carlos Peralta sostuvo que transitar por la superficie exige maniobras arriesgadas de manera constante: “Nadie cede el paso porque no hay señalización que determine la preferencia. El flujo vehicular que sube desde el sur presiona para cruzar e interrumpe abruptamente al que desciende desde el norte, dejando la intersección bloqueada”.
El problema de seguridad vial se agrava cuando los vehículos que se desplazan en sentido este-oeste y oeste-este, intentan cruzarse con las rutas norte-sur y sur-norte. La falta de un sistema semafórico funcional genera nudos de tráfico y frenazos repentinos que mantienen a los conductores en permanente estado de alerta para evitar accidentes.
Cabe destacar que si bien la entrada en operación del túnel de la Luperón con 27 de Febrero (que conecta el tránsito en dirección norte-sur en ambos sentidos) ha aliviado la congestión general, también ha provocado que los vehículos en la superficie circulen a mayor velocidad, lo que intensifica el peligro en los cruces.




