Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este viernes que buscará mantener «siempre la mejor relación posible» con Estados Unidos, pero advirtió que no agachará la cabeza ante decisiones que, a su juicio, vulneren la soberanía mexicana.
«No voy a agachar la cabeza tampoco», sostuvo la mandataria al referirse a la relación con Washington y a las recientes cancelaciones de visas estadounidenses, entre ellas la que afecta a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum señaló que muchas de esas cancelaciones, en su opinión, «no tienen razones de seguridad, sino más bien políticas», aunque reconoció que desconoce qué área del Gobierno estadounidense estaría detrás de esas decisiones.
La gobernante mexicana defendió que cuestionar lo que considera actos de injerencia no significa buscar una confrontación con Washington. «Eso no quiere decir que haya un rompimiento ni mucho menos, sino decir las cosas como son», afirmó.
Sheinbaum recordó las tensiones registradas durante el Gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) con el entonces embajador estadounidense, John Gavin, y reivindicó la tradición diplomática mexicana basada en la autodeterminación de los pueblos.
En ese contexto, mencionó la Doctrina Estrada y las posiciones históricas de México frente al bloqueo a Cuba como ejemplos de una política exterior sustentada en la soberanía nacional.
La presidenta también contrastó esa postura con la del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), a quien acusó de haber permitido una mayor presencia de agencias estadounidenses en México para buscar legitimidad tras una elección que nuevamente calificó de fraudulenta.
Asimismo, mencionó al exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna y afirmó que durante esos años recibió reconocimientos de agencias estadounidenses antes de ser señalado posteriormente por sus vínculos con el narcotráfico.
Sheinbaum insistió en que México debe mantener la cooperación con Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad, pero bajo condiciones de igualdad, respeto mutuo y defensa de la soberanía nacional.
La mandataria sostuvo que cualquier señalamiento contra ciudadanos mexicanos debe estar respaldado por pruebas que puedan ser conocidas y evaluadas por las autoridades de México.
En ese contexto, explicó que su gabinete reconsideró la decisión de rechazar una invitación de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) a Omar García Harfuch para participar en una conferencia en Argentina y presentar resultados en materia de seguridad.
Horas antes, Sheinbaum había afirmado que las cancelaciones de visas a personas políticamente expuestas tienen, según su valoración, un «sentido político, esencialmente», y acusó a sectores de la oposición mexicana de utilizar esas medidas como mecanismo de presión.
«Hay que buscar siempre una buena relación, pero también hay que decir las cosas», remarcó la presidenta, quien reiteró que México mantendrá la cooperación con Estados Unidos sin aceptar subordinación y defenderá su independencia y soberanía.




