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NUEVA YORK.– La gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, calificó de “temeraria e inhumana” la decisión de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para miles de inmigrantes haitianos y la próxima terminación de ese beneficio para ciudadanos salvadoreños.
En una carta dirigida al secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, Hochul reiteró su firme oposición a la medida y solicitó al Gobierno federal que reconsidere su decisión y restablezca las protecciones migratorias para las personas que no pueden regresar de manera segura a sus países de origen.
La gobernadora recordó que ya había expresado personalmente su preocupación al presidente Donald Trump durante una conversación sostenida con el mandatario, y ahora pidió formalmente al DHS revertir la decisión.
El TPS para Haití fue cancelado por el DHS en noviembre de 2025, luego de un prolongado proceso judicial. Tras las disputas legales y una decisión de la Corte Suprema a finales de junio de 2026, un juez federal confirmó el 5 de agosto el fin de las protecciones, afectando a aproximadamente 350,000 haitianos.
Hochul también manifestó preocupación por los cerca de 170,000 salvadoreños beneficiarios del TPS, cuyo permiso está previsto que expire el próximo 9 de septiembre, salvo que se produzcan nuevos cambios legales o administrativos.
La gobernadora advirtió que la eliminación del TPS tendría consecuencias importantes para Nueva York, debido a que numerosos beneficiarios forman parte de la fuerza laboral en áreas consideradas esenciales.
“Poner fin abruptamente al TPS para personas con presencia legal obligará al estado de Nueva York y a los gobiernos locales a prescindir de los servicios de cientos de empleados esenciales”, señaló Hochul, al advertir que la medida podría afectar sus medios de subsistencia y la prestación de servicios públicos.
La mandataria estatal destacó particularmente el impacto que tendría en el sector de la salud, donde inmigrantes protegidos por el TPS desempeñan funciones importantes. Según Hochul, la pérdida de estos trabajadores podría afectar servicios de los que dependen adultos mayores y otros sectores vulnerables de la población.
Asimismo, sostuvo que las repercusiones no se limitarían al sector público, sino que alcanzarían a distintas industrias privadas que dependen de trabajadores beneficiarios del programa.
Hochul cuestionó además que miles de familias puedan verse obligadas a abandonar Estados Unidos y regresar a países afectados por situaciones de inestabilidad, violencia y crisis humanitarias.
Finalmente, la gobernadora instó al Departamento de Seguridad Nacional a reconsiderar la medida y restablecer plenamente el TPS para las personas que enfrenten condiciones que les impidan regresar de manera segura a sus países.
“Ninguna administración debería enviar deliberadamente a personas a situaciones de riesgo cuando la ley ofrece una vía clara para protegerlas”, afirmó Hochul en su carta.
La gobernadora sostuvo que todavía existe la posibilidad de cambiar el rumbo de la política y pidió a las autoridades federales actuar antes de que miles de familias pierdan sus protecciones migratorias y permisos de trabajo.




