San Luis, Santo Domingo, Este, RD.- Al llegar en las primeras horas de la mañana junto a un equipo de El Nacional al puente de San Luis, sobre el río Ozama, pude constatar el avanzado deterioro de la estructura que conecta a este municipio con otras localidades del área.
Este armazón de hierro en la carretera 30 de Mayo ofrece una escena deprimente y peligrosa, y hasta da la impresión de estar sostenido apenas por enredaderas y ramas. Abajo, el río Ozama arrastra sus aguas bajo un cielo azul impecable; alrededor, un verdor degradado abraza la triste podredumbre de vigas oxidadas que resisten, a duras penas, el paso del tiempo.
Cada paso retumba como un eco hueco en este pasadizo de herrumbre. Las vigas corroídas parecen mantenerse en pie solo por costumbre, mientras la brisa del río despeina la vegetación que insiste en enredarse entre las junturas de acero gastado por los años.




