Bruselas.- La Unión Europea (UE) y Estados Unidos acordaron continuar avanzando en sus negociaciones comerciales, especialmente en materia de minerales críticos, durante una reunión calificada como «muy positiva» por el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic.
Sefcovic informó que sostuvo el encuentro con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer, para evaluar el estado de las relaciones comerciales entre ambos bloques y definir nuevas áreas de cooperación. El comisario europeo explicó que ambas partes hicieron un balance de los principales asuntos bilaterales y coincidieron en mantener el diálogo para fortalecer sus vínculos económicos y comerciales.
Durante una rueda de prensa celebrada en el marco de la 14.ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tiene lugar en Yaundé, Camerún, Sefcovic destacó la importancia de mantener una agenda positiva.
El funcionario señaló que las conversaciones incluyeron el sector de los minerales críticos, considerado estratégico para la industria y la seguridad económica de ambas potencias. Sefcovic también anunció que viajará a Estados Unidos el próximo mes de abril, como parte del seguimiento a las negociaciones y al acuerdo comercial alcanzado entre la UE y Washington.
El comisario valoró además la aprobación del acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos por parte del Parlamento Europeo, al considerar que refleja el compromiso de ambas partes pese a las actuales tensiones internacionales. La Eurocámara incorporó nuevas cláusulas destinadas a proteger los intereses europeos ante la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, establezca nuevos aranceles contra países del bloque o cuestione su integridad territorial.
Sefcovic sostuvo que la UE mantendrá su compromiso con el acuerdo de Turnberry, aunque también continuará buscando oportunidades de libre comercio con otros socios internacionales. Durante su conversación con Greer, Sefcovic abordó igualmente la situación del sector siderúrgico y los derivados del acero, así como las consecuencias del exceso de capacidad productiva a nivel mundial.
La Comisión Europea presentó a principios de marzo su nueva Ley de Aceleración Industrial, una iniciativa orientada a fortalecer la producción europea en sectores considerados estratégicos. La propuesta contempla exigir un nivel mínimo de fabricación dentro de Europa cuando se otorguen fondos públicos a determinadas industrias, con el objetivo de impulsar la reindustrialización y mejorar la capacidad competitiva del continente frente a China y Estados Unidos.




