Culto a la ignorancia

Date:

Getting your Trinity Audio player ready...

Del culto a la ignorancia a la indiferencia del poder

Por Luis Castillo

El periodista español Jesús Quintero, en su monólogo de El loco soy yo emitido el 22 de abril de 2012, denunció una preocupante transformación social: la ignorancia, que antes provocaba vergüenza, comenzaba a exhibirse como motivo de orgullo. Su reflexión, recuperada por la Universidad de Castilla-La Mancha, conserva una vigencia que trasciende lo cultural.

Quintero cuestionaba una sociedad que parecía premiar la superficialidad y despreciar el pensamiento profundo. Hoy la pregunta es otra: ¿qué ocurre cuando quienes ejercen el poder pierden la sensibilidad, la educación en el trato y la conexión con la gente a la que deben servir?

En la República Dominicana, son numerosos los ciudadanos que se quejan de la imposibilidad de comunicarse con determinados funcionarios. Personas que durante la campaña escucharon promesas, ofrecieron su apoyo y trabajaron por una candidatura, cuentan que después de las elecciones sus llamadas quedan sin respuesta y sus problemas no encuentran una puerta abierta.

No se trata de exigir que cada funcionario resuelva personalmente todo. Se trata de algo elemental: respeto, comunicación y responsabilidad.

La función pública no convierte a nadie en una persona superior. Le impone, por el contrario, una obligación mayor.

El presidente Luis Abinader ha incorporado a su Gobierno figuras de otras organizaciones, del sector empresarial y de la sociedad civil. Un reportaje de Diario Libre de julio de 2025 documentó esa práctica y recogió tanto las inconformidades de sectores del PRM como los argumentos a favor de incorporar profesionales sin importar su afiliación.

El debate no debe reducirse a pedir que todos los puestos sean para miembros del partido. Un Gobierno puede beneficiarse de gente competente venga de donde venga.

La cuestión es otra: ¿cómo se reconoce a los dirigentes de base que trabajaron por el triunfo? ¿Qué canales reales tienen para ser escuchados? El apoyo electoral no da derecho a repartirse el Estado, pero tampoco debería crear una distancia insalvable entre gobernantes y gobernados.

La lealtad no sustituye la capacidad, pero la capacidad tampoco justifica la arrogancia.

Y aquí llegamos al problema de fondo: la falta de gusto. Falta de gusto por la honestidad, por el talento, por el amor a la patria. Hay funcionarios que al hablar ni siquiera mencionan al país, porque no piensan en el país. Muestran una falta total de gratitud hacia quienes los llevaron al poder y un desconocimiento absoluto de cómo se lleva una nación del tercer mundo al primero.

Como decía Quintero, los analfabetos de hoy son peores que los de ayer, porque los de ahora tienen título. Tienen diplomas, pero no tienen lectura. Tienen cargos, pero no tienen cultura de servicio. Tienen poder, pero no tienen idea de para qué sirve.

La verdadera clase de un funcionario no se mide por el carro que conduce ni por a quién deja entrar a su despacho. Se mide por cómo trata a los demás cuando ya no necesita su voto.

El poder pasa. La conducta permanece.

Luis Castillo
Luis Castillo
Luis Castillo: es consultor comercial con más de 25 años de experiencia en ventas, mercadeo y desarrollo de negocios. Reside en Massachusetts, Estados Unidos, y escribe artículos de opinión sobre economía, políticas públicas, desarrollo, democracia y el papel de la diáspora dominicana. Sus análisis buscan promover el debate informado y aportar propuestas que contribuyan al fortalecimiento institucional y al desarrollo de la República Dominicana.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img

Compartir Articulo:

spot_img
spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

Tony peña gracias

Tony Peña Guaba y el insulto de la desconexión Por...

“NO KINGS” TOMA LAS CALLES DE EE. UU. Y LLAMA A VOTAR CONTRA LAS POLÍTICAS DE TRUMP

Miles de manifestantes participan en actos en todo el...