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Santiago, R.D. – La Asociación de Egresados de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), Recinto Santiago, fue testigo de una jornada de profundo análisis y motivación con la conferencia magistral “El futuro que nos espera”, ofrecida por el ingeniero Darían Vargas. El destacado profesional logró una conexión extraordinaria con el público al abordar, con gran profundidad y cercanía, temas cruciales para el desarrollo individual y colectivo.
Durante su alocución, el Ing. Vargas puso especial énfasis en la necesidad de que cada persona conozca su verdadero potencial, identifique sus habilidades y asuma con responsabilidad las oportunidades que ofrece su entorno.
Como ejemplo tangible, el conferencista resaltó el valor del cacao natural dominicano, un mercado donde el país ocupa el quinto lugar a nivel mundial. Subrayó que “no basta con tener la materia prima, sino que resulta imprescindible aprender a desarrollarla y comercializarla estratégicamente a gran escala”. Este ejemplo sirvió para ilustrar la clave del éxito en la actualidad.
El Ing. Darián Vargas explicó que vivimos en la “economía de la atención”, un entorno donde la preparación constante y la capacidad de innovar son los verdaderos diferenciadores. Motivó a los estudiantes de la UNEV a ser agentes de cambio positivo en sus entornos, a formarse con disciplina y a comprender que, “al final del camino, es el conocimiento el que posiciona y abre nuevas puertas”.
El ingeniero Vargas también abordó con preocupación los riesgos que enfrenta una sociedad que no prioriza la educación ni cuenta con un sistema educativo alineado a las competencias globales. Advirtió contundentemente que “los pueblos que no se preparan están expuestos al desplazamiento y al rezago”.
Señaló la urgente necesidad de una renovación del sistema educativo dominicano y una mayor inversión en especialistas de diversas áreas del saber. En este contexto, no dejó de lado el impacto creciente de la robótica y la tecnología, destacando la ciberseguridad como una de las profesiones del futuro, a pesar de alertar sobre el potencial desplazamiento de ciertos servicios humanos. No obstante, expresó su esperanza en la construcción de un mundo más inteligente donde la evolución humana y tecnológica se desarrollen en armonía.
A lo largo de las más de dos horas de conferencia, el Ing. Vargas mantuvo a la audiencia atenta, cerrando su intervención con una poderosa exhortación a cultivar valores esenciales como la honestidad, empatía, humildad, bondad y gratitud.
Reafirmó que “una sociedad educada es una sociedad verdaderamente rica”, y manifestó su profunda preocupación por el alto índice de deserción escolar y el aumento de embarazos en adolescentes, situaciones que demandan, a su juicio, la implementación de políticas públicas reales y efectivas.




