Este domingo, 8 de febrero de 2026, se cumplen diez meses desde la devastadora tragedia del Jet Set, un suceso que conmocionó a la República Dominicana y dejó un saldo trágico de víctimas. La nación continúa recordando a los fallecidos mientras el proceso judicial y las investigaciones permanecen bajo el escrutinio público y la espera de justicia.
El proceso legal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, identificados como propietarios del establecimiento, se encuentra en una fase de complejidad. La acusación por homicidio involuntario avanza entre lo que los familiares de las víctimas describen como tácticas dilatorias, generando indignación y la percepción de un intento por postergar el veredicto.
La tragedia se desencadenó a las 12:44 a.m., en un momento en que el icónico merenguero Rubby Pérez, quien también pereció en el lugar, interpretaba sus éxitos. Entre las víctimas mortales que el país aún lamenta se encuentran el exjugador de béisbol Octavio Dotel, la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, el reconocido diseñador Martín Polanco, además de Alexandra Grullón y Eduardo Estrella, junto con cientos de ciudadanos cuyas vidas se perdieron bajo los escombros.
A diez meses del suceso, el caso del Jet Set permanece abierto en la memoria colectiva, marcado por el dolor de los deudos y un persistente llamado a establecer responsabilidades claras. La sociedad dominicana exige garantías para evitar la repetición de una tragedia de esta magnitud, reforzando el compromiso con la seguridad ciudadana.
En este contexto, se ha convocado a un acto conmemorativo para el domingo, donde se reinstalará un altar simbólico en recuerdo de los fallecidos. Los organizadores han invitado a los asistentes a llevar fotografías de sus seres queridos en material resistente, junto con flores y velones blancos, elementos que formarán parte de un acto solemne bajo el lema: “Se han ido, pero no los hemos olvidado”. Este evento busca ser un espacio de reflexión, oración y memoria colectiva para toda la ciudadanía.


