Líbano.- Al menos seis personas han fallecido en Líbano en las últimas 24 horas a causa de ataques israelíes, incluidos dos individuos muertos este lunes en las localidades de Hanin y Tallousse, al sur del país.
Según un comunicado del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública del Líbano, una de las víctimas mortales fue un ciudadano alcanzado en un ataque contra un vehículo en Tallousse. Este incidente se produjo menos de doce horas después de un bombardeo similar que acabó con la vida de otra persona en una furgoneta en Hanin.
La Agencia Nacional de Noticias (ANN) identificó a la víctima de Hanin como Mohammad Tahseen Hussein Kashakesh, conductor de una furgoneta escolar. Kashakesh fue atacado por un avión no tripulado cuando se disponía a iniciar su ruta de transporte de estudiantes frente a su vivienda.
Por su parte, el Ejército israelí confirmó la acción, asegurando que el objetivo en Hanin era un individuo presuntamente implicado en intentos de ‘restablecer’ la estructura del grupo chií libanés Hizbulá en la zona.
En cuanto al ataque en Tallousse, el Estado judío también identificó al fallecido como un supuesto miliciano de Hizbulá. Las Fuerzas de Defensa Israelíes declararon en una nota castrense haber ‘atacado y eliminado a un terrorista que operaba para rehabilitar la infraestructura terrorista de Hizbulá en la zona de Tallousse, en el sur del Líbano‘.
El comunicado del Ejército israelí, que no reveló la identidad del presunto miliciano, afirmó que este actuaba como representante local de Hizbulá y era responsable de la conexión entre la organización y los civiles en la zona en asuntos militares y financieros. Además, los militares israelíes sostienen que confiscaba ‘bienes privados con fines terroristas’.
Estas dos nuevas acciones elevaron a seis el número de víctimas mortales en Líbano por bombardeos israelíes en menos de 24 horas. El domingo por la noche, cuatro personas perdieron la vida cuando otro vehículo fue alcanzado cerca de la frontera con Siria.
Israel ha mantenido ataques casi diarios en territorio libanés desde el alto el fuego acordado a finales de 2024, intensificando sus acciones desde principios de este año. Los objetivos incluyen tanto vehículos con supuestos miembros de Hizbulá como presunta infraestructura bajo su control.
Esta escalada se produce en medio de renovadas presiones para avanzar en la segunda fase del desarme de Hizbulá, después de que las autoridades libanesas declararan concluida la primera fase en las zonas fronterizas con Israel, donde el grupo cesó su actividad armada tras la guerra.




