INTERNACIONAL.-
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha mantenido conversaciones discretas con el nieto y actual cuidador del expresidente cubano, Raúl Castro, mientras Washington intensifica su presión sobre el Gobierno de La Habana, según informó este miércoles el medio Axios.
Estos contactos, que involucran a Rubio y a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, evaden los canales oficiales del gobierno cubano y sugieren que la administración de Donald Trump percibe al nonagenario líder de 94 años como el principal decisor en la isla, a pesar de no ostentar ya la presidencia, afirma el citado medio.
«Yo no las llamaría ‘negociaciones’, sino ‘discusiones’ sobre el futuro», declaró a Axios un alto funcionario de la administración Trump, en referencia a la naturaleza de estas conversaciones.
Rubio, de origen cubano, y su equipo sostienen que el nieto de Castro, de 41 años, y su entorno representan a una generación de cubanos más jóvenes y con una visión empresarial, para quienes el modelo comunista revolucionario ha fracasado y que verían con buenos ojos un acercamiento a Estados Unidos.
«Nuestra postura —la postura del gobierno estadounidense— es que el régimen tiene que irse», manifestó el mismo funcionario a Axios. Añadió que «cómo se verá eso exactamente depende del presidente Trump y aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con su nieto».
Asesores del presidente Trump han mantenido diálogos con otros influyentes cubanos, pero Rodríguez Castro es considerado la figura más relevante en la isla con la que es crucial establecer una relación.
Una fuente reveló a Axios que Raúl Guillermo Rodríguez Castro es «la niña de los ojos de su abuelo», sirvió como su guardaespaldas y cuenta con aliados que dirigen el vasto conglomerado militar-empresarial cubano, GAESA. La misma fuente describió los encuentros entre Rubio y Rodríguez Castro como «sorprendentemente» amistosos.
La perspectiva de un diálogo entre Washington y La Habana que pueda mitigar la severa crisis energética en la isla resurge tras las recientes declaraciones de la administración estadounidense, las cuales confirman la existencia de estas conversaciones.
El presidente Trump afirmó el lunes por la noche, reiterando declaraciones previas, que su Gobierno está en conversaciones con altos cargos del Ejecutivo cubano, una afirmación que La Habana, sin embargo, ha desmentido.
«Estamos hablando con Cuba ahora mismo. (El secretario de Estado de EE.UU.) Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo, porque es… realmente, una amenaza humanitaria», declaró Trump a bordo del avión presidencial.
El estricto bloqueo energético impuesto por Estados Unidos sobre la isla está generando graves repercusiones en el suministro de todo tipo de productos esenciales.
La escasez de combustible ha provocado la progresiva desaparición de vehículos en las calles, mientras hospitales y oficinas estatales operan con servicios mínimos, y los apagones se prolongan por horas en todo el territorio cubano.




