LA PAZ.- La Policía de Bolivia ha reiterado su determinación de ejecutar «en el momento, modo y lugar oportunos» la orden de captura vigente contra el expresidente Evo Morales (2006-2019), quien es investigado por la Fiscalía por el delito de trata agravada de personas. Este anuncio se produce tras la reaparición pública del exmandatario en su bastión político, después de más de un mes de inactividad visible.
El subcomandante policial, Juan Román Peña, al ser consultado sobre la fecha de cumplimiento de la orden de aprehensión —vigente desde 2024—, afirmó que la Policía «siempre planifica cualquier operación, no realiza ningún acto improvisado».
«Vamos a ver el tiempo oportuno, esas estrategias que la Policía tiene y no puede develar, vamos a determinar el tiempo, el modo y el lugar preciso para llevar a cabo nuestras acciones policiales», explicó Peña a medios locales.
El oficial añadió que se requieren «las condiciones necesarias» para «proceder a la ejecución» de la orden, un aspecto en el que «se está trabajando» actualmente.
Morales reapareció este jueves en un evento en el Trópico de la región central de Cochabamba, su bastión político y sindical, luego de haber permanecido sin actividades públicas visibles por poco más de un mes. Su ausencia había generado diversas especulaciones sobre su estado de salud y paradero.
Durante su reaparición, el exmandatario presentó a sus candidatos para las elecciones regionales y municipales programadas para el 22 de marzo, a pesar de que su partido político no cuenta con la habilitación para participar en esos comicios.
Morales ha permanecido en dicha región desde octubre de 2024, momento en que se hizo pública la investigación penal en su contra. El caso de trata agravada de personas lo acusa de haber mantenido una relación con una menor de edad y de haber tenido un hijo con ella en 2016, período en el que aún ejercía la presidencia.
Inicialmente, la Policía no pudo concretar la orden de captura contra el exgobernante debido a que sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días, entre octubre y noviembre de 2024, impidiendo el ingreso de los agentes al Trópico de Cochabamba.
Desde finales de 2024, simpatizantes de Morales mantienen una vigilia constante en la zona con el objetivo de evitar su detención.




