LONDRES.-
La Policía Metropolitana de Londres (Met) ha solicitado a agentes, tanto en activo como retirados, que hubieran trabajado estrechamente con el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, que compartan cualquier información relevante obtenida durante su periodo de servicio. Esta petición surge en el marco de la investigación sobre las actividades del pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein en el Reino Unido.
En un breve comunicado emitido este viernes, la Met confirmó que está identificando y contactando a oficiales que en algún momento formaron parte del equipo de protección del exduque de York. Se les ha instado a considerar «cuidadosamente» si algo de lo que vieron o escucharon podría ser útil para las pesquisas y a compartir dicha información.
Esta medida se produce un día después de que el expríncipe Andrés fuera arrestado por la Policía del Valle del Támesis en su finca de Sandringham, coincidiendo con su 66 cumpleaños. Tras aproximadamente once horas en una comisaría, fue liberado bajo investigación por sospecha de mala conducta en un cargo público, relacionada con presuntas filtraciones de información sensible a Epstein cuando actuaba como enviado especial del Reino Unido para comercio.
La Met precisó que su investigación se centra en denuncias de trata de personas con fines de explotación sexual que involucran a Epstein y a Ghislaine Maxwell. La institución subrayó que estas pesquisas son independientes de las realizadas por otras fuerzas del orden británicas.
La policía metropolitana indicó ser consciente de la «sugerencia» de que aeropuertos de Londres podrían haber sido utilizados para facilitar estas actividades ilícitas. Asimismo, confirmó estar al tanto de la cobertura mediática y los comentarios públicos sobre el caso, reiterando que no se han presentado nuevas denuncias penales por presuntos delitos sexuales ocurridos dentro de su jurisdicción.
En paralelo, la Policía del Valle del Támesis, responsable del arresto del expríncipe Andrés, informó que los registros en una propiedad de Norfolk, al este de Inglaterra, han concluido. Sin embargo, las inspecciones continúan en la mansión de Royal Lodge, en Berkshire, donde el expríncipe Andrés residió hasta hace semanas antes de su desalojo por orden del Rey.


