Santo Domingo.- El economista Henri Hebrard ha señalado que una potencial dolarización formal de la economía de Venezuela podría generar tranquilidad y visibilidad a mediano y largo plazo, además de contener la inflación y favorecer la recuperación del poder adquisitivo de sus ciudadanos.
“Esto devolverá tranquilidad y visibilidad a la economía de Venezuela a largo plazo, frenará la inflación y, progresivamente, restaurará el poder adquisitivo. Además, facilitará inversiones locales e internacionales al eliminar las variaciones cambiarias al tener el dólar como divisa de referencia”, explicó Hebrard.
Estas declaraciones fueron emitidas por Hebrard durante su participación en el programa “En el Foco”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
No obstante, Hebrard advirtió que la dolarización implicaría una significativa pérdida de soberanía económica para Venezuela. El país perdería la capacidad de emplear instrumentos de política monetaria, como la devaluación para mantener la competitividad de sus exportaciones o la fijación autónoma de tasas de interés, las cuales quedarían subordinadas a las decisiones de Estados Unidos.
El economista precisó que, si bien los países que adoptan la dolarización suelen experimentar un menor crecimiento debido a la disciplina fiscal y monetaria que impone este régimen, para Venezuela representaría un avance positivo hacia el restablecimiento de una cierta normalidad económica.
“De cualquier modo, si Venezuela logra dolarizar, es un paso en una buena dirección para que, en algún tiempo, pueda volver a ser un país relativamente normal desde un punto de vista económico”, manifestó Hebrard.
Asimismo, Hebrard aclaró que la dolarización no influye directamente en la aceleración o ralentización del proceso de transición hacia una democracia plena, un escenario que considera aún complejo en el actual contexto venezolano.
Sin embargo, el experto sugirió que un marco macroeconómico más estable, producto de la dolarización, podría sentar las bases para un eventual retorno a la normalidad política.
“Esperamos que esto también contribuya al retorno de la democracia en Venezuela; aunque parece todavía muy complicado y la dolarización no tendrá un efecto necesariamente acelerador o frenador en lo que esperamos sea un proceso de transición política”, puntualizó Hebrard.


