LOS ÁNGELES, EE.UU..- La exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, ha vuelto a la escena política activa al instar a los votantes a apoyar a la congresista Jasmine Crockett. Crockett es candidata en las primarias demócratas para un escaño en el Senado por Texas, y este respaldo representa el más significativo que Harris ha ofrecido desde su salida de la Casa Blanca.
Harris grabó una llamada automatizada dirigida a los electores de Texas, solicitando su voto para Crockett. Esta última enfrenta una reñida competencia contra James Talarico, un joven representante de la Cámara de Texas, quien ha ganado considerable tracción en la contienda demócrata.
En la grabación, Harris declaró: “Texas tiene la oportunidad de enviar a una luchadora como Jasmine Crockett al Senado de Estados Unidos… (ella) tiene la experiencia y el historial necesarios para exigir responsabilidades a Donald Trump y a sus multimillonarios aliados”.
La exvicepresidenta había mantenido un perfil bajo durante el último año, luego de su derrota en las elecciones presidenciales frente a Donald Trump. Sin embargo, Harris permanece como una de las figuras más influyentes dentro del Partido Demócrata, particularmente entre la comunidad de votantes afroamericanos.
Las primarias de ambos partidos en Texas se llevarán a cabo el próximo 3 de marzo, donde se seleccionarán los candidatos que competirán por el escaño que actualmente ocupa el senador John Cornyn.
El senador republicano John Cornyn aspira a la reelección, pero deberá superar a fuertes oponentes en las primarias de su partido, incluyendo a Ken Paxton, actual fiscal general del estado, y al congresista Wesley Hunt.
Por su parte, el presidente Donald Trump, quien visitó Texas este viernes para impulsar su agenda, aún no ha manifestado un apoyo explícito a ninguno de los contendientes conservadores.
A pesar de que Texas apoyó mayoritariamente a Trump en las elecciones de 2024, la reciente victoria de un candidato demócrata en un distrito tradicionalmente republicano, durante una elección especial de la Legislatura de Texas a principios de febrero, ha generado preocupación en el partido oficialista de Estados Unidos en dicho estado.
Los republicanos han experimentado diversas derrotas electorales a tan solo ocho meses de las elecciones de medio término, comicios cruciales que determinarán el avance o los obstáculos que enfrentará la agenda del presidente.




