Santo Domingo.-
La Formación Técnico Profesional (FTP) se consolida como una herramienta esencial para la autonomía económica y la transformación social de las mujeres en la República Dominicana. En 2025, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) registró un total de 868,357 participantes, de los cuales 492,390 fueron mujeres, representando el 57% del total. Esta cifra subraya una tendencia sostenida de liderazgo femenino en los programas de capacitación.
La prominencia de la participación femenina en el INFOTEP no es un hecho aislado, sino una tendencia consolidada en el tiempo. Entre 2016 y 2025, más de 3.8 millones de mujeres se formaron en la institución, lo que equivale al 55% de los más de 7 millones de participantes registrados en dicho período.
Incluso tras la desaceleración provocada por la pandemia en 2020, la matrícula femenina demostró una notable recuperación, alcanzando en 2025 su nivel más alto. Detrás de esta evolución estadística, no solo se evidencia un crecimiento institucional, sino también innumerables historias de superación personal, emprendimiento y movilidad social que impactan directamente en hogares y comunidades a lo largo del país.
Cada mujer que completa su formación se traduce en una mayor autonomía económica, una reducción de la vulnerabilidad social, un incremento de la productividad y el fortalecimiento del tejido familiar y comunitario.
En 2025, el 57% de participación femenina representa una señal inequívoca: cuando la formación abre nuevas oportunidades, las mujeres las aprovechan para transformar su entorno.
Los programas de capacitación del INFOTEP abarcan desde áreas industriales y tecnológicas hasta servicios, emprendimiento, innovación y formación virtual, lo que amplía significativamente las oportunidades de inserción productiva para miles de mujeres en todo el territorio nacional.
Gracias a estos programas, numerosas mujeres han logrado acceder a un empleo formal, iniciar sus propios pequeños negocios, mejorar sus ingresos o incursionar en sectores donde históricamente su presencia era limitada.
El alcance de esta dinámica trasciende el ámbito individual. Cuando una mujer se forma y genera ingresos, se fortalece la estabilidad del hogar; al emprender o insertarse en el mercado laboral, dinamiza la economía de su comunidad; y cuando se integra en áreas estratégicas, contribuye a expandir la base de talento calificado que demanda el sector productivo nacional.
La tasa de egreso, cercana al 80%, confirma que la mayoría de quienes inician su proceso formativo lo concluyen exitosamente, lo que eleva sus posibilidades reales de empleabilidad y crecimiento económico.
A esto se suma la facultad del INFOTEP para certificar competencias previamente adquiridas, un mecanismo que reconoce saberes acumulados y facilita una inserción laboral más ágil y formal.
Uno de los datos más reveladores de 2025 es el avance femenino en carreras tradicionalmente asociadas al género masculino. Un total de 2,047 mujeres optaron por formarse en áreas técnicas vinculadas al sector industrial y de servicios, marcando un hito en la diversificación de la participación femenina dentro de la formación técnico-profesional.
Entre las especialidades elegidas figuran instalación y mantenimiento eléctrico, mecánica general y mecánica automotriz, soldadura, refrigeración y aire acondicionado, electrónica, plomería, albañilería y servicio de transporte. Estos campos son estratégicos para el desarrollo productivo nacional, y la presencia femenina en ellos continúa en expansión.
Estos números reflejan un cambio cultural profundo. Cada mujer que se incorpora a un taller de soldadura o a un programa de electricidad no solo adquiere una competencia técnica, sino que también desafía patrones históricos y amplía las fronteras de lo posible para las futuras generaciones.
El liderazgo femenino en la formación técnico-profesional no se concentra en una única demarcación, sino que se distribuye de manera sólida en todo el país. En la Regional Metropolitana, se registraron 262,613 participantes en 2025, de los cuales 145,856 fueron mujeres, equivalente al 56%, consolidando una mayoría femenina en la principal plaza formativa del país.
En la Regional Cibao Norte, una de las más dinámicas por su peso industrial, las mujeres representaron el 51% de los 219,162 participantes, mientras que en la Regional Oriental alcanzaron el 61%. En la Regional Cibao Sur, la participación femenina llegó al 63%, y en la Regional Sur se elevó hasta un 70%, uno de los porcentajes más altos a nivel nacional. En la Regional Este, la distribución fue prácticamente equilibrada, con un 50% de participación femenina.
Asimismo, los centros nacionales especializados, como los vinculados a innovación y formación virtual, también exhiben mayoría femenina, con porcentajes que oscilan entre el 60% y el 73%. Esto evidencia que la mujer dominicana no solo se inserta en programas tradicionales, sino también en áreas de vanguardia, tecnología y emprendimiento.
Estos indicadores confirman que el crecimiento femenino en el INFOTEP no es un fenómeno focalizado o circunstancial, sino un acontecimiento nacional que abarca diversas regiones, sectores productivos y modalidades de capacitación, consolidando a la mujer como protagonista del desarrollo técnico-profesional en la República Dominicana.
Cada historia personal tiene un denominador común: la formación como punto de partida. A lo largo de los años, el INFOTEP ha documentado numerosos testimonios de mujeres que hoy viven de lo que aprendieron: técnicas en refrigeración que ofrecen servicios independientes, emprendedoras del área gastronómica que emplean a otras mujeres, especialistas en belleza que transformaron un curso en un negocio rentable, y electricistas certificadas que trabajan en proyectos industriales.
En muchos casos, el proceso formativo representó el primer paso hacia la independencia económica. En otros, fue la vía para profesionalizar un talento empírico y convertirlo en una actividad productiva formal.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, las cifras de 2025 evidencian que la formación técnico-profesional es una herramienta concreta de equidad. No se trata únicamente de acceso a cursos, sino de acceso a oportunidades reales de desarrollo.
El crecimiento sostenido de la participación femenina en el INFOTEP confirma que la transformación no es episódica, sino estructural. Las mujeres dominicanas están ocupando espacios en todos los sectores productivos, ampliando sus horizontes y contribuyendo activamente al desarrollo nacional.


