Miami.- La ciudad de Miami Beach, reconocida como un epicentro para la comunidad LGTBI en Estados Unidos, dio inicio este jueves a las celebraciones de su Mes del Orgullo. Sin embargo, este año el colectivo levanta su voz, denunciando estar «bajo ataque» debido a políticas implementadas por los gobiernos federal y de Florida que, según afirman, restringen sus derechos y visibilidad.
El Miami Beach Pride, un evento que se extenderá por 10 días y que espera congregar a unas 170.000 personas, comenzó oficialmente en Lincoln Road. Durante la inauguración, se expresaron vehementes críticas a las recientes leyes de Florida que prohíben los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), así como a un reciente fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que impide prohibir las controvertidas «terapias de conversión».
Lyle Stern, socio del Miami Beach Pride y presidente del distrito de negocios de Lincoln Road, manifestó su preocupación: «Nunca antes ha sido mayor el veneno del odio y la discriminación. Nunca antes, en tiempos modernos, han atacado a un grupo solo por querer amar y vivir en paz».
Las festividades programadas para estas dos semanas incluyen una variedad de eventos, como un día de campo para familias diversas, exposiciones de arte LGTBI, un concurso para elegir a ‘Mr.’ y ‘Miss Pride’, espectáculos con reinas drag, un festival musical con la participación de cantantes como David Archuleta, y un desfile final que recorrerá Ocean Drive, una de las calles más emblemáticas de la ciudad costera.
Esta celebración en Miami Beach es una de las primeras del Orgullo en el calendario de Estados Unidos. La coyuntura se enmarca en un contexto donde, según informes, al menos seis de cada 10 personas LGBTI han reportado haber sufrido discriminación o acoso desde las elecciones presidenciales de 2024, en las que resultó ganador Donald Trump.
Según la asociación GLAAD, durante sus dos mandatos, el expresidente Trump implementó cerca de 500 normas que afectan la diversidad sexual. Entre estas medidas se incluyen la retirada de la bandera LGTBI del monumento en Stonewall, lugar de origen del Orgullo en Nueva York, la prohibición de personas trans en el Ejército y la reducción de protecciones contra la discriminación.
Wren Ruiz, activista de la asociación Urban Health Partnerships, señaló en una entrevista con EFE que estas políticas federales se han sumado a las normativas antidiversidad en Florida, provocando que las minorías sexuales «estén perdiendo bastantes derechos, hasta de salud» en el estado, ejemplificando con recortes a fondos públicos destinados a tratamientos de VIH.
«Lo que está pasando es que en lo federal están también pasando cosas como en paralelo con lo del estado para que tengan diferentes vías para quitar esos derechos. Entonces están haciéndolo por todos lados ahorita, desafortunadamente», puntualizó Ruiz.
Frente a este panorama, activistas y funcionarios locales han reafirmado a Miami Beach como un baluarte para la comunidad LGTBI. La ciudad, parte de la zona metropolitana de Miami, alberga a aproximadamente el 5 % de su población que se identifica con el colectivo, lo que representa un estimado de 214.000 personas, según datos del Williams Institute.
Ruiz destacó la relevancia histórica de la ciudad: «Tiene bastante historia Miami Beach en la comunidad LGBTQ de los Estados Unidos, de todo el mundo porque esto ha sido desde los veinte o los treinta del último siglo (XX), que la gente ha venido para buscarse su comunidad, para buscar los sitios donde uno se puede sentir auténtico».
En un gesto simbólico de resistencia para este Orgullo, Miami Beach inauguró un nuevo paso peatonal con los colores del arcoíris. Esta acción se produce meses después de que una orden del gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, provocara la destrucción del principal cruce peatonal LGTBI en octubre pasado.
El comisionado de la ciudad, Alex Fernández, enfatizó el espíritu de la comunidad: «Eso es lo que hace fuerte a Miami Beach. Somos una comunidad gay, vibrante y unidad. Nadie nos pondrá nunca en las sombras y estamos siempre orgullosos y siempre agradecidos. En Miami Beach nunca cuestionaremos el amor».




