Santo Domingo.-La quinta palabra del Sermón de las Siete Palabras, pronunciada este Viernes Santo en Santo Domingo, se centró en un vehemente llamado a la atención de las carencias sociales que afectan a la población dominicana, enfatizando el sufrimiento de los más vulnerables.
La religiosa sor Zolia María Mercedes López interpretó el mensaje, basado en la frase “Tengo sed”, como una metáfora que trasciende el dolor físico de Jesús en la cruz, extendiéndose a la persistente “sed” de justicia, oportunidades y dignidad que anhelan amplios sectores de la sociedad.
“Hoy nuestro pueblo tiene sed: sed de justicia, sed de atención, sed de respuestas a sus necesidades más básicas”, afirmó sor Zolia María Mercedes López durante su intervención, destacando la urgencia de estas demandas.
En su discurso, López advirtió sobre las condiciones de abandono en las que viven numerosas personas, careciendo de acceso adecuado a servicios esenciales como salud, educación y alimentación.
“No podemos seguir siendo indiferentes ante el sufrimiento de los más vulnerables, mientras crecen las carencias en nuestras comunidades”, sentenció, apelando a la conciencia colectiva.
Concluyó haciendo un enérgico llamado tanto a las autoridades como a la ciudadanía a actuar con mayor sensibilidad y compromiso social frente a las problemáticas que desafían al país.
Además, la reflexión abordó la soledad como otra profunda carencia social en un mundo hiperconectado. La situación de adultos mayores abandonados, personas en condiciones vulnerables y ciudadanos emocionalmente agotados subraya una desconexión fundamental en el acompañamiento humano.
La figura de un Jesús sediento fue utilizada como un espejo de la realidad contemporánea: una sociedad que clama por justicia, paz, dignidad y humanidad.
El mensaje final instó a abandonar la indiferencia y a asumir un compromiso activo con quienes sufren, reconociendo que cada gesto de solidaridad contribuye a saciar esta sed colectiva.


