SANTO DOMINGO.- El Fideicomiso RD Vial ha iniciado un plan de fortalecimiento de la seguridad vial en la Autopista Las Américas, que contempla la instalación de nuevas barandas metálicas para proteger a los miles de conductores que transitan diariamente por esta importante arteria vial.
Hostos Rizik Lugo, director de la entidad, detalló que la iniciativa prevé la colocación de aproximadamente 20 kilómetros de estructuras metálicas a lo largo de la autopista, priorizando los puntos identificados como de alto riesgo.
Rizik Lugo agradeció el respaldo del presidente de la República, Luis Abinader, en la materialización de este y otros proyectos, destacando el compromiso continuo con la mejora de la infraestructura vial nacional.
El funcionario explicó que esta obra, aunque pueda parecer simple, aborda una necesidad crítica: subsanar la falta de protección en tramos donde, durante años, vehículos y pasajeros han estado expuestos a caer hacia el litoral marino en caso de pérdida de control.
Los trabajos ya evidencian avances visibles en sectores como La Ureña y Los Frailes. Tramos previamente desprotegidos cuentan ahora con barreras diseñadas para resistir impactos y mitigar el riesgo de accidentes fatales.
Conductores habituales de la vía han valorado positivamente la intervención, reconociendo que cada segmento protegido contribuye a una disminución palpable en la posibilidad de tragedias.
Rizik Lugo enfatizó que esta medida se inscribe dentro de un plan integral cuyo objetivo es elevar los estándares de seguridad vial en las principales vías del país.
“Las barandas no solo brindan protección a los conductores, sino también a los peatones. Constituyen una defensa crucial en una autopista con extensos tramos desprotegidos hacia el mar”, puntualizó.
Subrayó, además, que estas barreras contribuirán a la salvaguarda de vidas al prevenir incidentes donde vehículos, tras descarrilarse, precipitaban al mar Caribe ante la ausencia de sistemas de contención.
La Autopista Las Américas, vital conexión entre Santo Domingo y el Aeropuerto Internacional de Las Américas, experimenta un flujo vehicular constante de vehículos particulares, transporte público y carga pesada, lo que convierte a cualquier medida preventiva en una prioridad estratégica.
Hostos Rizik precisó que el objetivo es cubrir la totalidad de los tramos vulnerables, desde la capital hasta el aeropuerto, estableciendo una línea continua de protección que transforme esta vía en un trayecto significativamente más seguro.
A medida que los trabajos progresan, esta intervención se consolida como un paso crucial para mitigar riesgos en una carretera históricamente expuesta, donde cada mejora puede ser determinante entre un incidente menor y una tragedia.


