Nueva York.- Los 34,000 trabajadores de servicios de edificios residenciales de Nueva York, representados por el sindicato 32BJ SEIU, han votado a favor de autorizar una huelga si no se alcanza un “contrato justo” antes de la medianoche del 20 de abril. Este posible paro, el primero en 35 años para el sector, amenaza con interrumpir los servicios para los residentes de la ciudad y ha generado un intenso debate entre las partes involucradas.
Aproximadamente 10,000 miembros del sindicato 32BJ SEIU se congregaron en Park Avenue para emitir su voto, facultando a su Comité de Negociación a convocar la medida de fuerza. Las negociaciones entre el sindicato y la Junta Asesora Inmobiliaria (RAB) se reanudaron hoy en el hotel New York Hilton Midtown con el objetivo de evitar la huelga que afectaría a porteros, encargados de mantenimiento, conserjes, superintendentes y administradores de edificios.
Los puntos clave de desacuerdo giran en torno a la atención médica, los salarios y las pensiones. De no llegar a un acuerdo, los servicios cotidianos que disfrutan aproximadamente 1.5 millones de neoyorquinos podrían verse interrumpidos. El contrato actual cubre a trabajadores de 3,500 cooperativas, condominios y edificios de apartamentos en Manhattan, Brooklyn, Queens y Staten Island.
El alcalde Zohran Mamdani expresó su “apoyo rotundo” a los trabajadores, subrayando que Nueva York es “una ciudad sindical”. Durante su intervención ante los congregados, el alcalde Mamdani manifestó su empatía con aquellos que, a pesar de mantener “apartamentos multimillonarios”, luchan por costear sus propias necesidades básicas y el alquiler. Otros funcionarios electos, como la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin; el Contralor de la ciudad, Mark Levin; y el Defensor del Pueblo, Jumaane Williams, también han respaldado la causa de los trabajadores.
El sindicato 32BJ SEIU destaca que una parte sustancial de las unidades de alquiler cubiertas por este contrato son de precio de mercado y se benefician de rentas récord. Sin embargo, acusan a la RAB de buscar recortes de costos a expensas de los trabajadores, particularmente en la atención médica. “Mientras que la industria inmobiliaria residencial recauda alquileres récord, esta ciudad se vuelve cada día más inasequible para la gente trabajadora”, afirmó Manny Pastreich, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios 32BJ. “Si no tenemos un contrato, nuestros miembros estarán listos para ir a la huelga el martes por la mañana”.
En contraste, Howard Rothschild, presidente de la Junta Asesora Inmobiliaria sobre Relaciones Laborales, argumentó que la “industria inmobiliaria residencial de la ciudad enfrenta presiones crecientes”. Rothschild citó la probabilidad de aumentos de alquiler del 0% en unidades de renta estabilizada, una excesiva regulación y costos operativos en aumento como factores que complican la situación. “Sin un movimiento significativo para abordar los costos -incluidas las contribuciones a la atención médica y el establecimiento de una estructura de ‘Nivel II’ (Tier II)-, la sostenibilidad a largo plazo de la industria y de su fuerza laboral corre peligro”, declaró Rothschild. Hizo un llamado a ambas partes para negociar un contrato que refleje estas realidades y asegure un futuro viable.
Este no es el primer conflicto laboral en el que el alcalde Mamdani ha tomado partido. En enero, apoyó la huelga de enfermeras más grande en la historia de Nueva York, y en diciembre, antes de asumir el cargo, respaldó a los trabajadores de Starbucks en su paro.




