Vancouver, Canadá.- En el Congreso anual de la FIFA, celebrado en Vancouver, el presidente Gianni Infantino intentó fomentar la cooperación solicitando un saludo entre Jibril Rajoub, presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, y Basim Sheikh Suliman, vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Israel.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada por ambos dirigentes, evidenciando la persistente distancia política y deportiva entre las dos naciones, especialmente tras la reciente decisión de la FIFA de no suspender a Israel de sus competencias.
Durante el evento en el Centro de Convenciones de Vancouver, la tensión escaló luego de los discursos de ambos directivos. Infantino solicitó expresamente que Rajoub y Suliman subieran juntos al escenario para un gesto de acercamiento.
Suliman, el vicepresidente israelí, se aproximó cabizbajo y permaneció en un extremo. Por su parte, Rajoub protestó en voz alta, accediendo únicamente a estar presente en el escenario, pero sin estrechar la mano de su contraparte. Finalmente, Rajoub se apartó sin intercambiar palabra con Suliman, incluso bajo la presión pública del titular de la FIFA.
Posterior al incidente, Rajoub argumentó su postura ante los periodistas, cuestionando el derecho de Israel a formar parte de la FIFA. El presidente palestino se manifestó respetuoso de los procedimientos legales de la organización internacional, pero insistió: “Creo que es momento de entender que Israel debería ser sancionado por las violaciones de los estatutos de la FIFA, de los derechos humanos”.
Por su parte, Yariv Teper, secretario general interino de la Asociación de Fútbol de Israel, no respondió directamente a las declaraciones de Rajoub. No obstante, transmitió una disposición a cooperar: “Estamos en el Congreso de la FIFA. Nuestra misión es promover el fútbol y un futuro mejor para todas las regiones, y esa es nuestra misión”.
En el Congreso, Rajoub exigió a la FIFA que considere las denuncias presentadas por la Asociación Palestina de Fútbol acerca del incumplimiento por parte de Israel de la normativa antidiscriminación.
Según Rajoub, el Estado israelí permite la participación de clubes con sede en asentamientos en Cisjordania en las ligas nacionales, lo que, desde la perspectiva palestina, constituye una violación de los estatutos de la FIFA.
El dirigente palestino anunció, además, que la cuestión sería presentada ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), tras la resolución adoptada por la FIFA en marzo, que optó por no suspender a Israel aduciendo la complejidad y el estatus legal todavía indeterminado de Cisjordania.


