CIUDAD DE MÉXICO.- El vicefiscal general de la Fiscalía del estado mexicano de Sinaloa, Dámaso Castro, continúa desempeñando sus funciones en «pleno ejercicio de sus atribuciones legales», a pesar de que Estados Unidos lo acusó recientemente de narcotráfico y posesión de armas, según informó este lunes el Ministerio Público de la entidad.
En un comunicado, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGES) detalló que el funcionario se encuentra en activo y explicó que «atenderá cualquier citación, requerimiento o resolución» que emita la «autoridad correspondiente» en «estricto apego del marco legal».
Esta declaración se produce después de que el Departamento de Justicia estadounidense solicitara a México la detención urgente de diez funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya, acusándoles de colaborar con el Cartel de Sinaloa para permitir el trasiego de grandes cantidades de droga hacia EE. UU.
El Gobierno mexicano, por su parte, aseguró que esta petición no corresponde a una solicitud ordinaria de extradición y que, por el momento, carece de suficientes elementos probatorios para justificar su «urgencia».
Varios de los señalados por Washington, como el gobernador Rubén Rocha Moya o el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, solicitaron licencia temporal mientras la Fiscalía General de la República (FGR) investiga estos hechos.
No obstante, otros altos cargos como el senador oficialista Enrique Inzunza o el propio vicefiscal Dámaso Castro permanecerán en sus puestos en medio de estos señalamientos en su contra.
Todos ellos negaron categóricamente estas acusaciones de narcotráfico, en un caso que ha provocado una considerable tormenta política en México por sus implicaciones en la relación bilateral con Washington.


