Santo Domingo, RD.- Los hermanos Wilner Rafael Solano García, alias “El Mello Loco”, y Wilmer Rafael Solano García, conocido como “El Mello Sangriento”, ambos de 22 años, se encuentran bajo custodia de las autoridades dominicanas tras ser deportados desde Puerto Rico. Ambos están acusados de un presunto robo perpetrado en la joyería Popi Oro, ubicada en Cristo Rey. La madre de los jóvenes, cuya identidad no fue revelada, sostiene que solo uno de sus hijos participó en el acto delictivo y denuncia supuestos maltratos físicos.
Familiares de los imputados alegan que se han vulnerado los derechos de los jóvenes, asegurando que Wilmer Rafael Solano García, alias “El Mello Sangriento”, fue detenido sin tener responsabilidad en el robo. Según sus declaraciones, los hermanos habían viajado a Puerto Rico a petición de “El Mello Loco” debido a amenazas de muerte que habrían recibido, buscando proteger su integridad.
En un incidente ocurrido a la salida del Palacio de Justicia, Abraham Corporán Merbournes, propietario de la joyería Popi Oro, se refirió a los acusados como “lacras” tras el aplazamiento de la medida de coerción. Sus comentarios provocaron una fuerte reacción por parte de la madre de los “Mellos” y sus acompañantes, quienes defendieron la integridad de la progenitora, alegando que su apariencia se debía a una condición de anemia y no a la moral de sus hijos.
El tenso encuentro escaló a una confrontación verbal cargada de improperios y faltas de respeto entre Corporán Merbournes y la madre de los imputados. En medio de la acalorada situación, la madre fue captada vociferando frases como “Ven, mátalo, ven” y “Que no me le pase na’ a esos muchachos, que no me le pase na’”, mientras los detenidos eran trasladados esposados hacia el Palacio de Justicia.
La madre insistió en que las autoridades habrían «escondido» a sus hijos la noche anterior, impidiéndole verlos. Con visible indignación, afirmó: “Me lo mataron a golpes; si le pasa algo, ustedes son responsables”, señalando directamente a las autoridades por la integridad física de los jóvenes.
La Oficina de Atención Permanente pospuso para el próximo jueves siete de mayo el conocimiento de la medida de coerción contra los hermanos Solano García. El aplazamiento se debió a que los imputados no fueron presentados a tiempo ante el tribunal, aduciendo una presunta falta de espacio en la cárcel preventiva.


