Santo Domingo.- La República Dominicana ha experimentado un repunte significativo en los casos de leptospirosis durante las primeras semanas de 2026, con un incremento del 50% en comparación con el año anterior. Según datos de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, hasta la semana epidemiológica 15, correspondiente al período del 12 al 18 de abril, se han confirmado 74 casos de un total de 134 sospechosos. Esta cifra contrasta con los 48 casos confirmados en el mismo período de 2025.
El aumento equivale a una tasa de incidencia acumulada de 2.33 en lo que va de año. El informe detalla la distribución semanal de los casos confirmados notificados durante 2025 y 2026, lo que permite observar patrones temporales y variaciones en la transmisión de la enfermedad.
Las autoridades sanitarias atribuyen este comportamiento, de manera preliminar, a la influencia de fenómenos atmosféricos recientes. Las lluvias erráticas y persistentes en distintas regiones del país han propiciado condiciones que favorecen la propagación de la bacteria. Este fenómeno se vincula a las precipitaciones frecuentes registradas en diversas localidades por la incidencia de sistemas frontales y vaguadas, las cuales han provocado inundaciones en zonas como Puerto Plata, Espaillat, Duarte, Valverde, Santo Domingo, Distrito Nacional, San Juan y Samaná.
Los casos confirmados de leptospirosis se concentran principalmente en las provincias de Espaillat con 9 notificaciones y Santo Domingo con 8. Otros territorios como Santiago, Peravia y Duarte reportan 7 casos cada uno, lo que evidencia una dispersión geográfica relevante y refuerza la necesidad de mantener medidas preventivas a nivel comunitario.
Adicionalmente, el boletín de Epidemiología ha registrado cuatro defunciones asociadas a la enfermedad en lo que va del año, situación que subraya la importancia de la detección temprana y el tratamiento oportuno.
La leptospirosis es una enfermedad zoonótica de notificación obligatoria inmediata debido a su carácter endémico y su potencial de generar brotes, especialmente en contextos de lluvias e inundaciones. Se transmite principalmente a través del contacto con agua o suelos contaminados por la orina de animales infectados y puede causar síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y vómitos.
Ante este escenario, el sistema de vigilancia epidemiológica se mantiene activo durante todo el año, con el objetivo de identificar casos de forma oportuna e implementar medidas de control que limiten la propagación. Las autoridades reiteran el llamado a la población a evitar el contacto con aguas estancadas, utilizar protección adecuada en zonas de riesgo y acudir a los centros de salud ante la presencia de síntomas como fiebre, dolor muscular y malestar general, especialmente después de exposiciones en ambientes potencialmente contaminados.


