Buenos Aires.-
Peritos que participaron en la autopsia de Diego Armando Maradona coincidieron este martes, durante la séptima audiencia del juicio por su fallecimiento, en que el exfutbolista no experimentó una muerte súbita. En cambio, su deceso fue precedido por un proceso de deterioro progresivo con claros signos de una agonía prolongada.
Los especialistas explicaron que un edema, caracterizado por la acumulación de líquido en el organismo debido a fallas en órganos como el corazón, el riñón o el hígado, fue un factor clave. Indicaron que Maradona sufrió una “agonía exteriorizada”.
Entre los hallazgos cruciales, se mencionó la presencia de un “falso hongo de espuma” en la boca. Este signo, asociado comúnmente a víctimas de ahogamiento, se produjo en este caso por la “mezcla de aire y líquido en las vías respiratorias”, resultado de un edema pulmonar que dificultaba severamente la respiración del exfutbolista.
La autopsia reveló que el corazón de Maradona pesaba 503 gramos, una cifra que casi duplicaba el peso habitual, y presentaba múltiples patologías como fibrosis, infiltración grasa y daños en las fibras musculares. Un perito relativizó los argumentos de la defensa del médico Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, quien había cuestionado este dato basándose en bibliografía internacional, señalando que dichas tablas corresponden al hemisferio norte, donde la población tiende a ser más alta y pesada.
Por su parte, la médica histopatóloga Silvana De Piero detalló en la audiencia que los estudios confirmaron un cuadro de cirrosis hepática y daño renal. Explicó que el hígado mostraba un sufrimiento compatible con cirrosis, y el riñón también estaba dañado con lesiones que podían desarrollarse en cuestión de horas o meses.
Los peritos coincidieron además en que el corazón presentaba coágulos compatibles con “períodos agónicos prolongados” y que los pulmones exhibían signos de asfixia por acumulación de líquido, un proceso que, según indicaron, se desarrolla en varios días.
Otro dato relevante fue la ausencia de contenido gástrico en el estómago de Maradona, una información que contradice las declaraciones de allegados del ídolo argentino al primer médico que acudió al domicilio, a quien aseguraron que había desayunado y se había vuelto a dormir.
La Fiscalía sostiene que estos elementos fortalecen la hipótesis de que el exfutbolista pasó varias horas sin los controles médicos adecuados antes de fallecer en su domicilio en noviembre de 2020.
Este martes también declaró el bioquímico Ezequiel Ventosi, quien analizó las muestras de sangre de Maradona y precisó que dieron negativo para alcohol o drogas de abuso.
El juicio, que se lleva a cabo en los tribunales de San Isidro, busca establecer la responsabilidad de siete profesionales de la salud imputados por homicidio con dolo eventual. Además del doctor Luque, son juzgados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical, Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.


