Estados Unidos.-
El gobierno de Estados Unidos ha iniciado un proceso para retirar la nacionalidad a doce personas nacidas en el extranjero, a quienes acusa de haber obtenido la ciudadanía de manera ilegal o fraudulenta.
Según un comunicado del fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, los individuos señalados para este proceso de «desnaturalización» —revocación de la ciudadanía a un estadounidense nacido en el extranjero— enfrentan acusaciones que incluyen fraude, abuso sexual o apoyo al terrorismo.
Blanche afirmó que la Administración Trump está «tomando medidas para corregir estas vulneraciones graves de nuestro sistema de inmigración».
Entre los implicados, destacan Victor Manuel Rocha, un estadounidense de origen colombiano condenado por espionaje para Cuba; Oscar Alberto Pelaez, un sacerdote nacido en Colombia condenado por abuso sexual en 2002; y Kevin Robin Suárez, de origen boliviano, condenado en 2020 por una conspiración para comprar y traficar armas.
Para revocar la ciudadanía, el gobierno debe probar ante un tribunal que el individuo la obtuvo de forma fraudulenta o ilegal, por ejemplo, ocultando antecedentes penales de crímenes que lo harían no apto para la ciudadanía, o a través de un matrimonio ficticio.
En junio del año pasado, el Departamento de Justicia emitió un memorando instruyendo a su División de Asuntos Civiles a priorizar casos de revocación de ciudadanía, incluyendo a personas con nexos con el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de personas o aquellos que hayan cometido fraude en programas de ayudas públicas.
Uno de los requisitos para obtener la ciudadanía es el «buen carácter moral», un término cuya definición no está específicamente detallada en la ley. Organizaciones como el Brennan Center for Justice han advertido que esta falta de claridad podría permitir la revocación de la nacionalidad por acciones protegidas por la Primera Enmienda, como la participación en protestas.
El Brennan Center for Justice señaló que «la Administración Trump ha arrestado, detenido y deportado a manifestantes a favor de Palestina que asistieron a protestas donde se dañaron bienes y propiedades. La desnaturalización podría convertirse en una extensión de esos intentos».


