TEHERÁN.- La República Islámica de Irán ha rechazado el plan de paz propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificándolo de “irracional”. El gobierno iraní insiste en mantener sus demandas clave, que incluyen el control del estratégico estrecho de Ormuz, el pago de reparaciones de guerra y la liberación de activos financieros bloqueados.
El tenso pulso diplomático entre Washington y Teherán persiste a través de negociaciones indirectas mediadas por Pakistán. El intercambio de propuestas de paz hasta ahora no ha fructificado en un acuerdo, ya que Irán se niega a ceder, al no considerarse perdedor en el conflicto actual.
La más reciente comunicación se dio ayer, cuando Teherán transmitió a Washington, vía Islamabad, su rechazo a la última oferta estadounidense, tachándola de “unilateral e irracional”.
Aunque los detalles de la propuesta de Estados Unidos no han sido revelados, sí se ha filtrado parte de la contraoferta iraní. Esta incluye el reconocimiento de la soberanía de Irán sobre Ormuz, el pago de reparaciones, el desbloqueo de sus activos, el levantamiento de las sanciones impuestas y el fin del conflicto en Líbano.
En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, defendió la postura de su país, afirmando que “La propuesta de Irán a Estados Unidos no es una exigencia desmesurada”. Bagaei calificó las demandas iraníes como “razonables y responsables”.
De hecho, Bagaei fue más allá al describir la oferta iraní como “generosa y responsable”.
En un tono menos diplomático, la televisión estatal iraní sostuvo que Teherán rechazó la oferta estadounidense al considerarla “una rendición ante las exigencias excesivas de Trump”.
En semanas recientes, Irán ha propuesto un acuerdo por fases, priorizando la declaración de paz y el fin del bloqueo mutuo de Ormuz, y posponiendo las discusiones sobre su programa nuclear, una postura que no ha persuadido a Washington.
La respuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la oferta iraní ha sido de rotundo rechazo. El mandatario expresó en su red social Truth Social: “Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta, ¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”.
Asimismo, el viernes, el presidente estadounidense amenazó con reactivar la operación Proyecto Libertad para escoltar embarcaciones retenidas en el estrecho de Ormuz debido a las restricciones impuestas por la República Islámica.
También consideró la posibilidad de retomar los bombardeos sobre la nación persa y finalizar la tregua iniciada el 8 de abril.
Sin embargo, estas amenazas y el bloqueo de puertos y buques iraníes por parte de Estados Unidos, que afectan su comercio y sus exportaciones de petróleo, principal fuente de ingresos, no parecen influir en el liderazgo de Irán.
Danny Citrinowicz, investigador del programa iraní en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), comentó en X que “La respuesta del régimen iraní refleja la mentalidad de unos dirigentes que creen que sobrevivieron a la guerra y ganaron, y no que la perdieron”.
Citrinowicz añadió: “En consecuencia, sus exigencias siguen siendo elevadas y su disposición al compromiso es extremadamente limitada”.
El experto concluyó que es improbable que Teherán ceda ante la presión o el uso de la fuerza, una realidad que “frustra” a Trump, quien parece reacio a aceptarla.
Así, tras 73 días desde el inicio del conflicto, la situación permanece en un limbo de “ni guerra ni paz”, con el estrecho de Ormuz, vital paso por donde transitaba el 20 % del petróleo mundial antes de la guerra, aún bloqueado. La región enfrenta un escenario de estancamiento y escasez de crudo.


